domingo, 26 de abril de 2009

Te presumo amor

Tienes en tu sonrisa
la calma que precisa
mi melancolía trémula;
me apagas con ella
la ansiedad de la búsqueda
del amor que florezca
entre mis tantas piedras.

Me quieres y en tu decirlo
abarcas mi mundo
y sin redes lo sostienes;
mi temor a caer desaparece
cuando llegas y me abrazas,
me proteges, cubres mi espalda
siento la vida que renace.

Amor, distante paraíso,
Edén donde recalan
mis sueños inconclusos,
a esperarte cada noche,
a conquistarte con besos,
primavera eterna,
dos corazones al unísono.

Eres el quizás y el siempre,
metáfora de un tiempo,
fruto de un ritual amanecido
renaciendo en los instantes,
presumiendo el goce,
el placer infinito
de poder pertenecerte.

sábado, 25 de abril de 2009

Secreto (Secret)

Este secreto que tienes conmigo
cuando de noche, precisamente a esta hora,
nos encontramos en el silencio de las voces,
en el ruido de los teclas, de los besos,
de palabras adorables, de los te quiero;
timidez enardecida en tu inocencia de niña…

Je t'aime amour...

Me partes en pedazos de alma que vuela
a tu lejano encuentro; a traerte conmigo,
a llevarme contigo
y soñamos, soñamos, cada noche,
precisamente a esta hora
cuando los sones del día se adormecen…

Je t'aime amour...

Y somos por abismales distancias
puentes invertidos de ida y regreso,
de besos y deseos
y nos encuentra el final de la noche
bostezando el mismo sueño;
espalda contra pecho en abrazo eterno…

Nous aimons amour...

Así con la vergüenza y el miedo
por los pecados concebidos
y el amor al acecho,
escribimos nuestra historia
día a día y en secreto;
para el perdón habrá tiempo.

Rompiendo tus credos

Deambulan tus deseos por vergüenzas
que ocultan tu sentir reprimido, obsceno;
juegas con ellos, toman formas,
se diluyen de placer entre tus dedos
sucumbe tu corazón agitado, lo espabilan,
lo explotan en orgasmos los deseos.

Proteges del pecado a tu inocencia,
imagenes de oscuras intenciones;
el deseo amor no tiene credos
es piel irradiando fuego,
volcán que no entiende de razones
maremoto incontenible naufragando cuerpos.

Y yo llego, me aposento en tus deseos
me desvistes como la más puta de todas;
me lames, me entretienes con tus dedos,
te retuerces del placer desconocido
que provocan los orgasmos de tu sexo
y gimes, y te olvidas de tus credos.

domingo, 19 de abril de 2009

Agitando el tintero




Dos plumas sobre la mesa y un tintero
una cartulina blanca y tu rostro serio.

Recuerdo me dijiste entonces:
píntame como me veas, tal cual
con todos mis defectos;
no mezquines arrugas,
rasgos duros si los tengo;
si quieres dibuja lágrimas
bajo mis ojos secos;
en mis lóbulos cuelga pendientes
de nácar, de coralinas rosas,
los que pusiste el día
que me dijiste te quiero;
ahora toma tu pluma
dibújame sin complejos
sabré entenderte amor
eres artista, no ciego.

Tomé mi pluma plana,
la luz del día reflejó tu rostro,
hice dos trazos;
una luna enamorada
bañándose en el rocío,
meciéndose entre arpegios.

Eres tú le dije, así te siento.

sábado, 18 de abril de 2009

Plañidera




Ya no lloras, tus lágrimas han muerto;
de tanto vender tu llanto
tu río se quedó seco;
burla del destino, hoy no lloras a tu muerto.

Se ha muerto tu amor, vas en silencio;
caminas junto a él tocando su cuerpo,
llevas tu vaso vacío
no volcarás en él tu lamento.

Tus lacrimales vacuos
falsos llantos lo absorbieron,
otros supieron de tu tristeza
pero el amor tu silencio.

Farsante tu profecía
te pagó con el mismo precio;
por dinero sufrías angustias
y en angustia pagarás tu precio.

Hoy no lloras, apenas eres lamento;
deambulando por las calles
con la culpa de tu muerto
que no conoció de llantos,
tu río se quedó seco.

Noctámbulas nostalgias

Noctámbulas miradas, presagian horizontes,
lejanas alboradas, olores de aire húmedo,
hollín de ciudad contaminada;
espasmos de noches que mueren sin la calma.

Transitas un silencio, inexpugnable pared,
visiones ausentes a un vacío infinito;
ves por sobre los hombros como si nada,
encuentras hielo entre tus ojos y los suyos.

Te asomas, subyugas el espacio con tu roce;
fusionas el espanto con la nada
que invade el cielo de tu encierro;
entre balcones suspiras sin colores ni cuerpos.

Y extrañas, y tus preguntas desconsuelos
¿Dónde fueron las palabras, los abrazos?
El cáliz sagrado de la esperanza duerme,
ahoga el vino agrio, suma gotas amargas.

Y el muro se diluye entre noctámbulas nostalgias
donde transitas estática, sin brisas claras;
te quedas aletargada esperando amaneceres
a que el sol limite los ruidos del alma.

Mientras tanto; el amor en un costado de tu cama
se diluye suavemente ajeno a tu nostalgia;
vuelves la mirada, retraes el tiempo y te preguntas
¿Dónde se esfumó el amor, el que tanto me amaba?

miércoles, 15 de abril de 2009

Caprichosamente tierna

Me puedes, sobornas mi tristeza con un beso,
la vistes de fiesta y te sales a pasear con ella
como cuando adolescentes sosteníamos el cielo
y el amor; el amor floreciente.

Y regresas con tu cántaro a mis sienes
recogiendo uno a uno mis atardeceres,
mis vergüenzas débiles enrojeciendo
y el amor; el amor un desconcierto.

Me puedes; cuando abrazas mi incertidumbre
con el calor de tu pecho, entre senos tibios
nidal de ángel desnudado en vuelos
y el amor; el amor renaciendo.

Y te quedas, permaneces en mi vigilia
testaruda y caprichosamente tierna,
cobijas entre tus manos mis sueños
y el amor; el amor duerme con ellos.

sábado, 11 de abril de 2009

Sueños de maniquí



Ocultas tras cristales lágrimas de madera
por la vida que te llevan los que ven tras la vidriera;
caminas sus pasos, abrazas sus brazos, besas sus besos
pero nada se parece a la libertad de tus sueños.

Y te quedas inerte transcurriendo las estaciones,
mudando tu ropaje, seduciendo mezquindades
y nadie mira tu rostro que refleja soledades;
te despojan de tu alma y te humillan tantas veces.

Luego cuando se apagan las luces del escaparate
te encierras en el silencio llena de oscuridades;
pierdes todos tus brillos, los que iluminan la calle
cuando los ojos absurdos solo ven lo que no valen.

Un maniquí es sólo eso, un muestrario de ropaje,
un pedazo de madera, un plástico que se repone;
cuando el alma del que observa tras cristales
necesita que su ego sea el mejor de su bagaje.

viernes, 10 de abril de 2009

Fotos negras



Veladas imágenes recogen mis ojos,
intento plasmarlas detrás de mi lente,
recuerdos enjutos guarda la memoria;
fotografías negras del alma ausente.

San Telmo, mil novecientos y algo
años del recuerdo, y la bohemia
enlutaba en tangos mi desconcierto;
fotografías negras de un desencuentro.

Ella era requiebres de Cumparcita,
yo apretando su talle ceñido y rojo;
acortábamos la pista en sensual danza
jugueteando miradas de exorcismos.

Final del ritmo, éxtasis del alma,
abrazados quedamos rozando cuerpos;
entre agitados corazones desbocados
sellamos con nuestros labios el deseo.

Álbum del tiempo, hojas amarillas
bordes dentados agitan un recuerdo
la cámara inquieta recogió la imagen
un tango, dos bocas y el único beso.

Espejismo de luna



Desiertos sórdidos, dunas errantes,
calor envolvente que corroe dragones
que en punta de patas salpican huellas
entre los cardones.

Y te apareces entre ellos,
mimetizando geografía errabunda,
altiva; envuelta en tus pañuelos de gasa,
desde bosques pintando selvas;
y te cuelgas a mis hombros,
me bebes en calor de mis ansias,
regurgitas deseos en volutas de vapor,
pides permiso a mis brazos
que no reaccionan, que tiemblan
por tu inesperada presencia,
allende, radiante entre relojes de arena.

Intento abrazarte pero se escapa
etéreo tu cuerpo entre las dunas,
traslúcido, volátil como espejismo:
cuando me acerco te alejas.

Quizás, sólo quizás

Quizás, no lo sé, tal vez algún día sea
el esplendor de un reencuentro,
ya sin goznes de puertas escondidas,
sin preocuparnos por chillidos
que delaten nuestras mentiras.

Quizás cuando te encuentre
en otro octubre, en otra primavera
brindaremos con ese amor añejado
en cubas de tiempos, en esperas
y sabremos a uvas,
a perfume de almendras.

Quizás, sólo quizás…

Pero al otoño ahora recrudece en las hojas
vuelven ocres todos esos anhelos
disimulados en savia que se va
que se esconde a otro verano
a renacer quizás con más empeño,
y esta melancolía…

fruto de un racimo florecido
que no quiere drenar sus jugos en vasijas vacías,
aireadas con un aire diferente, extraño
que no sabe a nada,
que apenas sabe a resaca contenida;
y esta melancolía…
que aún se empeña en beber de tu vida.

viernes, 3 de abril de 2009

Certeza de extrañarte

Esta certeza de extrañarte,
de imaginarte,
en el perfil inquieto de una rosa
magullada por el viento,
sacudiendo pétalos por el suelo.


Y te digo, que te apareces
así de repente, en mis miedos
de esta bronca por negarte,
por negarme
a seguirte teniendo.


Quizás la obsesión
no sé; la letanía inmadura
negada, ultrajada por el tiempo,
de esperarte sin quererlo
de desearte sin pensarlo.


Y hay tanta certeza en mi desconsuelo
que he buscado herirme
por caminos inciertos,
salpicándome de silencios,
oscureciéndote en ellos.


Pero sigues estando,
permaneces en imágenes
y te afirmas en mis anhelos;
te llegas sin quererlo, sin desearlo,
en esta certeza de extrañarte.