domingo, 19 de julio de 2009

Próximos amores muertos




El tiempo acerca
nuestros ventanales abiertos
y no vemos a nadie.
¿Acaso hay vida todavía
donde refleja la tarde
melancolías agudas
que perforan el aire?

Hay caminos quebrados
manchados de follajes.
Entrelazados cipreses
aventando vientos
congelan la sangre,
y yo deglutiendo
próximos amores muertos.

- Debo marcharme…

- Puedes quedarte…

Mimeticé el paisaje;
sorprendido en triunfal espera
miré mis tiempos,
aún quedaban minutos
antes que parta la tarde.
Tomé tu mano rendida y lloré.

- Debo marcharme.

sábado, 18 de julio de 2009

A tus besos




Tendida observas,
camuflas en tu boca una sonrisa.
Entre velos de distancias
apuntas la mira que guían
por el universo oscurecido
los misiles de tus besos,
atinando en el blanco
que esperaba quieto.

Se esparcen pétalos
deshojados y marchitos,
caen sangrando rouge
sobre el jardín del lecho.
El parte dice escueto:
misil en el blanco,
impacto certero
a un corazón muerto.

domingo, 12 de julio de 2009

Noche de amantes




Noche de amantes
aferrados a un incierto tiempo
límite de todo el desconcierto;
afuera la calle recoge miserias
de tantos pasos muertos.

Caminas silenciosa
impregnada de placeres,
regresas plena, satisfecha;
has acumulado tantos orgasmos
en tu boca de páramo.

Sonríes, el humo de un cigarro
trepa peldaños
buscando otro cuarto ocupado,
esta vez no estarás
serán otros los cuerpos enlazados.

La misma historia quizás
de otros dos amantes extraviados.
Las calles murmuran tus tacos arrastrados,
conocen tu resignado andar;
tantas veces las has caminado.

Y te imaginas la misma rutina
la misma puerta de tantas noches vacías:
-hola amor… hola querida-
y el beso en la mejilla.
Afuera la calle acunará tus melancolías.

viernes, 10 de julio de 2009

Abres




Abres, expandes, te instalas
anocheces en mi,
cercenas tus miedos
detrás de mi muro
adentro, entre sus ladrillos,
te vuelves raíces
mimetizas mis formas
te acomodas y te quedas.

Brote verde te eriges en mí.

Átomos de concreto
comparten tu cuerpo,
seducida al gozo de mi piel
te rindes, extenuada y urgida;
afuera sólo miradas,
no entienden el porqué
brotas sin tierra fértil,
no me ven, no han de entender.

Extiendes tus hojas, te dejas ver.

Somos amalgama
de piedra y savia
entrelazando raíz y pared;
partes mi dureza, la mutas,
expones un débil corazón de miel;
me vuelvo follaje
bajo de tu sombra
raíces de vida tiene mi pared.

sábado, 4 de julio de 2009

Hoja en blanco

Hay algo en el aire
detrás de esas hojas en blanco
grabadas en mi memoria,
que acercan meciendo un sueño
y esa melodía que envuelve
que subyuga e incita a ser poema.

Y este hombre bebe de ti
anestesiando las palabras en ella:
te extraño tanto o más que antes.

Has venido tantas veces a mis oídos
que te has vuelto melodía en el alma.