miércoles, 9 de febrero de 2011

Ayer te amo

Ayer te amo,
qué importa el tiempo.
Pensar que detrás de las ojeras
hay huellas incoloras de una amnesia,
amnesia de un presente.

Entre el follaje de las barcas
los pájaros en celos aluden ciegos
con picos ciegos los ojos ciegos
y soy amor pretérito y dices: no es cierto
y digo ayer te amo,
y dices ¡no es cierto!...
no se puede tocar la piel antigua de la ausencia
ni esconder bajo el tapete el polvo de estrellas
ni abrochar los besos de unos labios
al respaldo de una hoja al viento,
y eres viento
-y digo: ¡ayer te amo!
y eres mientras arrecias las palabras
-y digo: soy ayer.

Ayer soy abrazo a mitad de camino,
ayer inválido tranco largo,
ayer de ajena, distante,
imagen diluida,
empobrecida memoria,
desgastado pretérito.
Te amo mañana
bajo el a-temporal verbo de una espera.