lunes, 19 de septiembre de 2011

Prospecto

No beses sin sonrojar sus dientes con rouge;
no comas labios sin sacarle las espinas;
no mastiques un corazón enamorado,
lámelo despacio, puede disolverse de manera abrupta
y quemarte la vida con su ácido olvido.

Si tienes la suerte de encontrar un camino,
úsalo al momento;
los caminos suelen tener fecha de caducidad
y es entonces que caminan en círculos.

No planees lo imposible;
acepta resignado que es…imposible.
Las utopías son como los amores de paso:
los bebes y luego se marchan al amanecer
con una nota en la almohada,
-eso si tienes suerte que no roben tu billetera-
frustrándote el sueño.

Di siempre, mirando a los ojos;
que no se parecen en nada a un cielo
ni siquiera al verde -o azul- del mar
-porque no todos los ojos son verdes ni azules
y hay mares negro y rojo-
simplemente húndete en ellos.

Si te pide un beso, dale dos
-puede que no haya otra oportunidad-
y si se queda con hambre,
estarás en posición de negociar
y de poner nuevas condiciones
pero en tu propio terreno.

No alteres la dosis de lo justo;
si das más de lo que pide, puede que se asfixie
si das menos de lo que puedes; cambiará de medicina.
Recuerda agitarla cada tanto
para que la esencia no sedimente.

Abusa del amor, crea hábito;
tarde o temprano
los años pasan factura, rompiendo el prospecto.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Derechos registrados

Te cedo todos los derechos;
pero acuérdate que hace más de mil días
fueron liberados amores
de propiedad compartida.

No es que no me interese acunarlos,
solo que me incendian la piel
en la calidez exagerada de la nostalgia,
cuando la friolera de los incunables años
abre su troglodita memoria.
Además, ya no dan rédito,
depositados en las cuentas cerradas
de un vetusto coleccionador de amoríos muertos.

Si quieres los puedes incendiar
y arrojarlos al mar, para que no sobrevivan
al balance final de tus recuerdos.