Espiándote

Detrás de la cortina:
en la magia que destilas,
cuando danzas desnuda
jugando con la armonía.

Te amaría, fluiría,
si tan solo pudiera tocarte
por detrás de la cortina.

Detrás del espejo:
cuando con el coqueteas,
cuando lo seduces
sabiéndote bella.

Te gustaría, te sabría,
si pudiese darte un beso
por detrás del espejo.

Debajo de las sábanas:
cuando te agitas dormida;
y tus senos descubiertos,
y tu sexo.

Si pudiese escabullirme
por debajo de las sábanas,
te haría el amor, me perdería.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Con las manos en los bolsillos

Ímpetu y mansedumbre

Imaginario