En latidos

Son mis deseos rebeldes
los que anhelan el nácar de ti
el fruto rojo de tu mar negro,
monte de un faro amanecido.
Te presiento;
emancipadas manos
en el ventral desarrollo del aire,
médula del tiempo,
polvo y escamas
de un abrazo en remembranzas;
mujer de lino, de velas izadas
altar de mi sino envejecido.
/Te entrego en piel y huesos
las cadencias musculares -en latidos-
un corazón corrompido, malhumorado,
enojado con sí mismo/
Revive la carne;
el alma partió hace tiempo.
Comentarios
un abrazo
Gracias por compartir.
Un calido abrazo.
Besos
Un abrazo para vos.
Mi abrazo.
Besos y gracias.
Enhorabuena, Daniel.
Un abrazo.
Mi abrazo.
Saludos.
Besos.