Desorbitada

Ella vino de la nada
tocó el techo con su ego
lavó sus manos en las rosas
rozó unos labios
de un te quiero de espinas.
/Luego partió. Fue un instante/
Escapó dejando agujeros negros
en el planeta de los simios.
Surca su órbita de espinas
en el cielorraso de estos ojos.
Comentarios
Ella marcho y dejo su negra huella.
Besos compañero de letras
UN ABRAZO
Me gusta cómo introduces esa pausa o acotación, rompiendo el ritmo. Dices mucho con poco. Lo del "planeta de los simios" me ha llamado la atención.
Gracias por tu último comentario en mi blog. Eres muy amable. Saludos, Daniel.
AY DE MI QUE ME PIERDO TUS VERSOS, POR VAGAR EN LA RED, TE ABRAZO QUERIDO DANIEL, GRACIAS POR RECIBIRME
Beso.
Gracias por llegarte. Saludos.
Mi abrazo y gracias.