Códices

Para plagiarte tal cual entonces,
he masajeado la memoria de anaquel
junto a los códices de un alfabeto blanco;
he aspirado a más como un brote tierno
ansioso de savia y humedad de barro.
No respondieron los pies al escribirte
y se quedaron quietas las palabras de amor,
entumecidas de ignorancia.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
CON TODA LA GENIALIDAD Y MADUREZ QUE DEMANDA DELINEAR EL AMOR EN LA MUJER. BELLISIMO TEXTO MI AMIGO.
UN ABRAZO
Daniel ha dicho que…
Gracias amigo poeta; un placer verte.
Un abrazo para vos.
Anónimo ha dicho que…
Es interesante tu faceta poética mí estimado Daniel! Siempre tuviste una forma de ser particular, y muy sensible.
Anónimo ha dicho que…
Saludos, Sebastián

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