Tú misma

Nada se parece más
a este vocablo inmensurable llamado amor,
que tú misma;
con tu sonrisa enfrentada al espejo de la mía,
cuando germinas la duda y la reviertes
en labios amplios y sensuales,
con el aliento que subyuga al día;
cuando respiras con tus ojos
y me miras y me asfixias
apretándome el corazón
con tu ternura infinita.

Nadie se parece más al amor
que tu misma.

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