Solana

Entre los arbustos perezosos
saltando de rama en rama
se entretiene la prisa.
Juega silenciosa la tarde.
Un gnomo duerme la siesta
y el aire atrapa abandonos;
huele a tierra seca la solana.
Las bocas guardan silencios,
los pies cuartean las sombras.
Una sonrisa desgastada
tras los ojos achinados
otea la abulia.
Se expande la ausencia.
Incongruencia del ser:
decir que el sol es vida
cuando no hay nadie en el paisaje.
Comentarios
abrazos
Fascinante poema!
Cariños!
Mi abrazo
Gracias niña bella.
Cariños.
Mi abrazo infinito. Cuidate.