En el vértice de la aurora

Palpar la piel, robar de a dos los besos a la tarde;
eso dijimos, sentados al poniente de un deseo.
Atravesar la puerta hasta esa luz,
beber las calles desde la pausa del sol
hasta el ansiado abrazo de las farolas.
¿Qué harás amor, cuando acabe la noche?
Sonrío y callo sobornando en besos
los radiantes jazmines de sus senos.
Pienso. Mientras en el vértice de la aurora
la luna musita un hasta luego.
Palpar la piel, sustraer los restos de la tarde:
trozos de sentidos esparcidos,
leños calcinados,
para renacer luego
en cada beso de memoria
cuando enrarezca el aire
y el yermo vientre del deseo se haya ido.
No tú ni yo; el deseo.
Comentarios
un abrazo
Besos,
Chiqui.-
Saludos.
Gracias mi bella por tu presencia.
Besotes.
Dann
Saludos.
Cariños!
Gracias por volver.
Un beso.
busca un abrazo
en el aliento tibio
de un gemido susurrado
labio a labio,
la fusión permanece
colgada de desnudos besos
con derroche prodigados.
Y en la pared,
el último resquicio de noche
se refleja la duda
de si mañana habra sed...
Dann, es un placer leerte y compartir tus sentimientos escritos.
Perdón por dejarme llevar por tus versos.
Un beso