jueves, 28 de julio de 2011

De uvas verdes

Tócame los músculos de la memoria
y regresa cada tanto a decirme,
que no soy tiza borrada en el aire.

Recuérdame el haber no escrito
en el muro de los perros negros:
“que tarde se hizo para olvidarte”,
y esta curiosidad malsana de saber si aún sigues,
pegada a los ladrillos de la plaza del hambre,
donde nos comíamos sin masticarnos,
tragándonos como oblea de ostia;
engarzándonos entre los dientes
los besos de uvas verdes,
justo antes de medianoche.

jueves, 21 de julio de 2011

Donde los cipreses

Tuvo una forma un perfil
una voz cincelada en cobre
un añil taparrabos de piel de credos
dos piernas de esfinge taladrando los ojos.

Cargó en su cetro los prepucios de la noche
fue reina avispada de los zánganos
arrastró consigo las eras de lumbre
de los soles de estío
pero no pudo
no estuvo
no cupo
allí donde descansan lo cipreses secos

por eso…

solo por ella reverdezco.