miércoles, 30 de mayo de 2012

Camuflaje de identidades oscuras

Intentar parecerme a…puede ser:
una pérdida de identidad,
una cobardía,
un plagio encubierto;
pero le confieso: me gustaría ser como usted
o al menos acercarme a su sombra,
dejar de tirar el carro en contra del camino
y sentarme a ver morir las rosas en sus tallos,
naturalmente, sin apuro, sin la brutal guillotina
que marchita su belleza.
Me encantaría mirar por sus ojos
y marcar en mí con trazos de cordura,
los rasgos más dañinos que delimitan mi obsecuencia.

¿Sabe usted? Cuando imagino sus abrazos,
siento que el mundo es una piedra con vida
y que las Pléyades necesitan de ellos para la alquimia.
Sí señora; claro que me gustaría estar en su piel,
cuando mira mis ojos y los envuelve de indiferencia,
para dejar de esperar -yo hombre- que usted los llame
para darles el tiro de gracia.

Usted viene a ser el jurado objetivo de mi ceguera,
pero no pongo en dudas su imparcial sentencia,
al contrario, con ella veo, lo absurdo de mi proceder.
Por eso ¿Sabe? Necesito acercarme a usted,
raspar mi tozudez de caballo de noria
contra su rostro de traslúcido ébano
y esconderla en el fondo del estanque,
camuflada de identidades oscuras.

lunes, 27 de febrero de 2012

Comentario en la lluvia

Aquí soy el verso invasor que te espía;
aquí estoy, inevitable, recogiendo nostalgias,
restos que sobornan memorias
y no puedo abstraerme de tu música, mientras leo,
tras los residuos de este domingo
enrejado de lluvias
y dan ganas de seguir permaneciendo,
de pertenecer invisible a tu poesía.

domingo, 26 de febrero de 2012

Cuando la vida se volvió invisible

No entiendo cuándo el amor perdió los estribos
y se desbocó de un disparo en la huida;
cuándo la vida se volvió invisible
y dejó de peinarse en los espejos de otros ojos;
cuándo la muerte se tornó necesaria para seguir latiendo
en la piadosa cofradía de la existencia.
No entiendo. No.

Cuando el negro sentir alivió la espera
y la soga clavó sus nudos en la nuez de la escollera,
cegando la voz de las antiguas proclamas,
en las vacías calles otrora llenas de infinitud de amores.

Sólo la negritud del poeta rememora la incertidumbre de lo cierto,
reclama a gritos la furia del tiempo se apresure en la llegada,
y el rito absurdo de seguir permaneciendo
se inserte en la carne como aguja hipodérmica de una eutanasia.

/Y apareces tú, al alcance de mis manos /

Pero no entiendo cuándo el amor perdió los estribos
y se llevó los deseos en la estampida,
como la nieve rodando en la montaña
arrasando a su paso todo vestigio de esperanza.

sábado, 25 de febrero de 2012

Encrucijada

Otórgame el derecho de infinita anarquía,
deshace los abrojos que embanderan las palabras:
seré influjo sobre un mediterráneo albedrío.
Explota en mí y estrangula como garfio de hielo,
esta planicie encapotada de arenas:
seré muerte lenta en la tundra eterna,
soslayando equinoccios imberbes
por la inclemente lluvia de agujeros negros.

Pretérito de amores, conjugación de verbos alienados:
dadme la clave de esta encrucijada,
deducid conmigo la temperamental indiferencia
en donde van a morir los lotes de tiempos vencidos.
¿En cuál vorágine de hastío extravió las rimas el poeta?

lunes, 20 de febrero de 2012

Anatomía de los fragmentos

Labios improcedentes lamerán la piedra angular,
el hito que releva mis márgenes de abandono;
todo está señalado para que suceda:
Los colores de tinta, los orlados papeles,
los sahumerios des-aromados de la India,
las alfombras y sus hilos de oro voladores;
el libre albedrío de los deseos.


Será enérgica metamorfosis del ocaso,
eufonía sin eco que despose el silencio
y muerda la sed en el dorso de la esfera.
Se trenzarán –osados- los versos del aliento
en elevadas odas del tiempo que no vence,
abrigando eclipses en inéditos caminos
al domar el éxtasis sin rúbrica ni mapa.

Develará misterios con el filo de la copa
rozando los límites del desenfreno,
vorágines de alubias perladas,
ostras carnosas y abiertas, relamidos labios uterinos;
hablarán entonces los libros sepultados,
los líquenes maduros treparán las sombras
se volverá oro el plomo de la noche.


Llegará, espero, cual alfanje de piras
moldeando el cáliz al borde de su vuelo;
centrífugo bastión, en cuyo cruce,
se atenúa el plúmbeo paso en la molicie.
Sacudirán las cortinas de los mitos
y Kama, con lluvia de sagitas,
podrá entregarse a Rati cada luna.

Se abrirá la poesía mutando las pieles,
los corceles acorazados soltarán amarras
solventado sus bríos acaudalados
al torrente sanguíneo de la aurora.
Se rebelará entonces el hito, el amurallado margen
sucumbirá en la anatomía de los fragmentos.
Será el simún de los simbiontes alertando
el tiempo de la resurrección.


(cipres1957 - Chiqui Abreu)
http://www.mundopoesia.com/foros/foro-para-duetos/252940-anatomia-de-los-fragmentos-cipres1957-chiqui-abreu.html

Gracias mi querida Chiqui por compartir mi locura.