miércoles, 30 de diciembre de 2009

Nudos





Habitas en mi garganta
como el primer tren rumbo al canto eterno.
Evacuas el humo en tu aire
y el último vagón respira melodías.
Respira de vos.

Son los días que viajan húmedos
que atraviesan lastimando cuerdas irritadas,
disimulando amagues de extrañezas
entre los pañuelos de versos desechados.
Es el resfrío que irrita a la ausencia.

No obstante sigo la marcha
y reverbera la luz de la farola entre luciérnagas,
son las ventanillas del alma que se abren
colapsando las retinas.
Hasta los míseros lacrimales se anegan.

sábado, 26 de diciembre de 2009

Ríos de leche y medialunas




Sobre tus senos divagan dos vientos:
uno blanco y otro azul.

El blanco ama tu seno izquierdo;
dice que hay una aureola boreal que lo encandila
cuando la luna está detrás del monte de Venus.
El viento azul lo niega;
que el seno derecho es el más bello,
porque es espejo de un faro extraviado
que se proyecta en forma de velero.

Yo digo; desde mi horizonte de axila,
que son los senos más bellos que han bebido mis labios,
que por ellos transitan ríos de leche y de medialunas
cuando mi frente los acaricia y su sudor se mezcla de sus aromas.
Yo los bebo, cada rocío, cada café que preparas con ellos
y son el elixir de mis mejores tormentos.

Tus besos de pezones erectos rozando mis labios…
¡Ay, qué tormento!
Y son sólo míos cuando los bebo.

Tatuando versos



Sutilmente,
el menor roce de un aliento
desnuda la piel de seda,
se descubre tímida
la varilla que marca tu cintura,
talle irrigado de gestos que abrazan
besos de agua.

Como el tallo de arroz te meces
en la inundación espontánea,
seduces las terrazas de las manos
que absorben tus granos
ellas te cosechan
te erigen matriz del poeta.

Firmemente,
marco huellas de versos
en tu piel-hoja de papel de arroz
y no te quiebras.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Saldos y retazos




I
Me confunden las horas de la espera
pasan cruzadas, descruzadas;
las cuento tantas veces
como a esas golondrinas que regresan a sus lugares de estíos
tan distantes y opuestos pero sin olvido, al mismo sitio.

II
Son tan bellos los unicornios
y es tan puro dormir sobre ellos
como en un colchón de cuernos en puntas
tan filosas como las puntas agudas de los cipreses.
Ambos no duelen cuando se es carne muerta.

III
Me confunde el cántaro.
Tantas veces ha ido a la fuente
sin embargo nunca volvió lleno ni ROTO.
Fue la fuente cuando vino a buscarlo
que se desgranó en astillosas lágrimas de arcilla.

II
¡Son tan bellos los unicornios!

sábado, 19 de diciembre de 2009

Transparencias




Adelante: la memoria abierta
centellea en los picaportes,
despliega los goznes
en chillidos espeluznantes.
No corro tras la sombra que huye
despavorida por las cornisas:
sé que volverá.

Atrás: dos soles blancos
uno llama, otro luz
ambos un conjuro de distancias.
La loca cordura que practica cirugías
a un vértigo que quiso ser vida,
apenas un brote de sueño
entre las piedras.

Al centro yo; el desconcierto.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Solana




Entre los arbustos perezosos
saltando de rama en rama
se entretiene la prisa.
Juega silenciosa la tarde.

Un gnomo duerme la siesta
y el aire atrapa abandonos;
huele a tierra seca la solana.

Las bocas guardan silencios,
los pies cuartean las sombras.
Una sonrisa desgastada
tras los ojos achinados
otea la abulia.
Se expande la ausencia.

Incongruencia del ser:
decir que el sol es vida
cuando no hay nadie en el paisaje.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Mudan las esperas




Como el ave
remontaba el cielo;
incansable.

Eran sus plumas
la piel del viento
la carrera loca del verso:
escribía poesías en mi cuello.
Sus alas plumosas
mi alero.

Como el ave
se desprendió en colgajos
desde mi arcilla seca.

Fueron las guerras
que la alejaron de mi paz,
mi incertidumbre,
mi abulia encanecida,
mi vuelo ciego
hacia el fuego frío.

Como aves
mudan de nido las esperas,
impacientes, estériles.
Así perdimos el horizonte
y extraviamos los sentidos
hasta ser pájaros
en desconcierto,
mudos,
idos.

Y caímos.


Imagen: Rufino Tamayo (I). Hombre mirando pájaros.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Diciembre de los bostezos





No te he hablado de diciembre
ni de sus encuentros conmigo tras los días de ruidos;
del temblor que provocaba la copa vacía
sobre el extremo de una mesa incompleta
y de comida sobre un plato sin tocar.

Afuera las urgencias de llegar
a un simulacro rutinario de ser feliz
al menos una vez cada natalicio,
cada muerte inconclusa,
cada desvarío explotado en pólvoras al cielo.

/ No te he hablado de mí /

Plagiar la risa desde un corcho,
muestrario de una existencia efímera,
letal y etílica, volátil como burbujas de gas
escapadas en eructos trasnochados,
alientos de manzanas pecando en abandono.

Es el desvarío, la lluvia de falsas estrellas
que incendian árboles de plásticos coloridos
vacíos como las copas luego del suicidio,
del brindis de los bostezos, de las perezosas campanas
aturdidas de ruidos que desentonan la noche.

/ Te he hablado pero estabas ausente /

Y me recojo junto a los trastos de una cena inútil,
apago los versos escritos en servilletas mojadas,
desparramáronse las letras sobre la sopa de sidra
que grabaron un adiós sobre mis sienes,
hasta el próximo natalicio, si es que otra vez resucito.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Aquellas incógnitas





Intenté dormirte, vestirte musa desde los versos,
desde la matriz de incógnitas tajantes de libélulas en celo
hasta la certeza efímera de un laúd sordo y descordado.

Y quise dormir contigo en los ápices de tus senos,
en la vorágine inmadura de tus deseos de vientres,
de un Noviembre ajetreado de sonámbulas mariposas.

No hubo reconciliación tras las cortinas de pestañas,
las vías con sus baches de noctámbulos borrachos
sepultaban botellas y besos rojos en las colillas apagadas.

Murió un semáforo atropellado en represalia,
por la osadía de guiñarme un verde justo cuando te soñaba.

Voló un rojo sobre el horizonte negro, tiñó un ojo de vino
amoratado, amanecer de párpados sobre tu ausente esqueleto.

Ya no intento dormir sobre el champagne derramado,
se han viciado las musas sobre un ikebana de yeso
que firmaba tu nombre con glicinas escarlatas
en la matriz de incógnitas de tus libélulas en celo.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Robar tu esencia




Quizás te deba una disculpa
o un regalo infinito, incomparable por único.
La luna no te ofrezco, se la llevaron los poetas
y la hicieron de goma, es decir…
la estiraron tanto que quedó oblonga.
Pero sí, te debo una disculpa.

¿Ves estos dedos? Absorbieron tu tinta
robaron tu esencia y fabricaron versos
sin permisos, sólo porque a ti te sobra
o al menos empapan mis ojos y mis sienes
cuando las descanso sobre tu memoria.

Sé que no son más que letras,
adosadas a una rima;
sólo casualidad, la música la pones tú
cuando llegas en ellas y sonríes
abanicándome el aire de calandrias.

Te fabricaré una poesía
- si la lucidez me lo permite -
al fin y al cabo no sé hacer otra cosa;
quizás improvise a modo de disculpa
un perdón de caramelo empañado de lluvias
las que te gustaba llover sobre la ventana.
¿Te acuerdas?

Después de todo no me hace ladrón
hurtar del aire todos tus aromas,
ellos sutilmente buscaban mis distancias
quizás añorando los besos que te daba.

Igual te debo mi disculpa;
no una, cien, mil o quizás todas
desde el plañidero almanaque
hasta el conjuro norte y sur que fracasó
enredado en la maraña de la realidad,
que nada disculpa.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Que no caigan los despojos




Alguna vez los nombres
las uñas desgarradas
las paredes rasguñadas de piel
los zócalos de la razón.
Alguna vez…

Quizás en otros próximos segundos
millones de segundos abstractos
acabarán en el desagüe,
sobornados
en la subversión de latidos
renegados.
Alguna vez…

/ Clama la fe autista, atea,
por la bendición de la cordura;
que no caigan los despojos sobre mis pies
mientras afuera el orbe me mastica los pasos./

He contado en mis espantos
los borregos de mis sueños,
estabas entre ellos;
pasaste dos de cada tres insomnios
uno de cada dos una loba hambrienta
persiguiéndote:
mi locura.


Pintura: Obra de Juan Enrique Alcalá-Zamora Arroyo

sábado, 28 de noviembre de 2009

Para volver





Llegan las palabras descendiendo aromas
vestigios de versos recorridos en tu espalda.
Trémula vorágine descarrilando cuerpos
sobre vías muertas y abandonadas.

Realidad saturando el idílico lamento
en viajes subterráneos
al marfilado cristal de las miradas,
llamas rojas que pluralicen estentóreos abrazos,
posibles subterfugios
que engañen la ansiedad a mitigar
la paralizada quietud de la esperanza.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Antípodas





Cuando creemos que todo fue lavado
por la abundancia de ojos lluviosos;
cuando pensamos que los afiches dedicados
a los rostros que amamos
se alejan de las carteleras del corazón;
surgen detrás de los paraguas del olvido
sacudiéndose el lomo mojado
en la intemperie que recicla diluvios.

Entonces comienza el desequilibrio,
la soga tensada de la memoria oculta
pende de la milésima de hilo que la sostuvo
y descubrimos la verdad del sol,
el cliché vetusto que anuncia
que siempre está, aún cuando llueve.

Tal vez el maquillaje del olvido se descorre
por debajo del sudor de la almohada
donde abrazado reposaba lejos de las miradas
y tan cerca que era imposible no besarlo con lágrimas;
precio inasequible del amor sublime
el que añeja barricas de agua de mar
en las antípodas distancias,
del mar que guarda las memorias inconclusas.

martes, 24 de noviembre de 2009

Ímpetu y mansedumbre





Es la piel del ser
permaneciendo intacta:
capullo encapsulado
por vertientes de seda y amatista.

/ Toda la estirpe reflejada en esos ojos,
toda la mansedumbre, toda /

Regresa cada ímpetu, cada espacio
a editar su cansancio futuro;
la contemplo
desde mi senil impotencia,
ella me soporta, sabe que la amo.

/ Duerme recostada sobre sus urgencias /

Le robaré al ruido un silencio
y se lo colgaré a su oído.
¡Qué nadie la despierte!
Acuna sueños
en su cansada espalda.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Inmediatez




Palpo la estructura
por debajo de su anatomía,
aún permanece intacta.
Apenas un roce de tiempo
rasgó su vestimenta;
no es momento de
frenar la historia.

Cala hondo
el hilo de angustia
que sostiene la fragilidad
del gusano de seda;
seguir urdiendo la tela
que oculte la memoria,
es la inmediatez.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Vertical


Eres, digo; el verde perenne del ciprés,
el abrazo infinito de Andrómeda,
cinturón de oxígeno de mis sienes
aspirado en la estrechez de tu lengua.
Eres, la frugalidad de mis vértigos
precipitados. Mi hambre voraz.

Puede que me veas
con el agua hasta los ojos
arremangado de ti.

Respirándote en vertical.

jueves, 19 de noviembre de 2009

En voz baja

A veces llego ciego a ti
abrazado al tatuaje
de tu sombra,
en la redondez de tus hombros
desnudos de sabanas,
a dejarte una razón,
una clave descifrable
que sólo tú conoces.

Tantas otras
recojo mis intentos,
los acumulo sobre mi espalda
y me acuesto sobre ellos
a soñártelos en voz baja.

martes, 17 de noviembre de 2009

La niña de los espejos





Ayer la necesité, ella no estaba
La extrañé siete vidas.

Fui a mi boca por sus sonrisas,
me toqué los ojos y le escribí un poema,
mis versos regaron su espalda de alas.

/ Una niña juega a las muñecas
se parece a una mariposa enamorada;
maquilla, desviste, viste y peina. Sueña,
sonríe a su esperanza /

También ella es niña. (Ayer la necesité)
Había una muñeca sobre mi cama
no era mi niña, ésta me esperaba.

Algunas veces dijo amarme.
Le creo. Sigo amando su voz
en la muñeca callada.
Fuimos amantes de cabellos y dedos;
yo desnudaba su peinado; ella sonreía.
Seduciéndome.

/ La niña desempaca sus espejos,
llora muñecas rotas
aplastadas por los miedos /

Ayer vino a besarme con palabras,
recogí sus plumas de mi almohada.

Hoy la extraño otras siete vidas;
temo por sus alas.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Evasivas

Camino sobre un mar enloquecido,
olas de miserias sin rostros me arrastran,
me llevan en cascadas violentas
en caída libre;
tobogán de asfalto escarchado.

Alcanzo a asirme del atril de un bar
que me sonríe con su boca de luces y penumbras,
también me arrastra hacia adentro,
quizás de mi mismo,
para evadirme en el alcohol de mis miedos.

Afuera las olas crecen
absorbiendo rostros muertos,
adentro sinfonías de copas;

mienten descaradamente.

Cíclico ritual





De prisa se duermen los instantes
amontonados en las esquinas de un reloj cuadrado;
todo duerme sobre sus cenizas.

Soy esfinge de hielo sobre una torre de arena,
sobrevivo amparado en tus sombras
las que emergen desde el fondo de las dunas.

Exhalas y me tocas; brisa íntima.

Zumba el siroco, cae otro beduino enamorado
por las centellas de una cimitarra oxidada;
arenas rojas tiñen el hielo.

El crepúsculo subraya las pestañas de un horizonte.

Bajan nubes de polvo,
se descubre un plomo de cielo
antes que vuelva a llover hielo
desde abajo de las dunas.

Luego emergerán tus sombras
cumpliendo con el cíclico ritual de los recuerdos.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Sin reglas





Pernotar en la mansedumbre de un vientre
despojado de obscenidades ajenas
sin preámbulos ni perentorias urgencias;
sin las mentiras abstractas de un te quiero,
de un extrañamiento innecesario
soslayando las normas de los que dicen.
Sin escuchar los ruidos de las piedras
tras las cortinas que señalan.

Y nuestros ruidos no mienten,
no fingen orgasmos del alma
que saturen oídos en complacencia;
somos gemidos en concierto, al unísono;
sólo la intención mezquina de usarnos
sin límites ni candados.

Ya no nos amamos
o quizás renunciamos a esa locura de pertenencia
al egoísmo mundano de ser dos en uno
para ser simplemente humanos en vigilia;
violadores subterráneos en los deseos
sin objetivos, ni intenciones
sin contraindicaciones de prospecto
ni temor a reacciones secundarias.

Así nos bebimos, desde afuera hacia dentro
desde adentro hasta las miradas,
hasta las axilas de los labios
que exudaban intenciones húmedas
sobre otras humedades.

Y jamás volvimos a amarnos pero hay tanto amor,
tanta certeza en esta incertidumbre de amantes
que la vigilia es el instinto humano que nos busca
y nos encuentra sobre vientres
despojados de reglas.

Tríptico equilátero





Estoy en la libertad implícita
de una taza de café sobre los labios,
seduciendo sus aromas
en el ritual mágico de saberlo una víctima
y el liberador al desahogo de un insomnio
de esta noche que no cierra.
Donde los ampos trasnochados
iluminan la conciencia
y sus películas remake
se proyectan en la sala de mi memoria
atiborrada de fantasmas que tampoco duermen
sus respectivas vigilias.
Ellos también beben mi café.

Entonces me visualizo invisible
y el aire se transforma en morfina
que no me roza la piel pero se clava en ella
paralizando la noche bajo mis pies
para volverla eterna.
Y llegas tú, cortando el sorbo fatal de cafeína,
el tríptico equilátero que equilibra
la horizontalidad de mi sueño.
Justo ahora que estaba espabilado
para esperarte despierto.

viernes, 13 de noviembre de 2009

A tu ternura




Te haré preludio,
te elevaré en notas sostenidas;
cuando armonice tus ritmos
te lanzaré en vértigo sobre las lenguas de los mudos
y desplumarás cabelleras en las estatuas
con rizos de calandrias.

Los adoquines emularán tus huellas,
silbarán en la cornisa dentada de un piano;
desde tu altura lloverás.
Nadie dirá que no te oyó
cuando discurras sobre los sordos.

/ Sonreiré viéndote llover /

lunes, 9 de noviembre de 2009

Respira




Ese es el cielo que inventamos
desnudándonos de azahares,
viento y calma sobre las pieles
fulgurante luz en los abrazos,
vientres reducidos a poesías.

No hay nada que temer de las palabras
sólo sienten por nuestros poros,
se oxigenan en alvéolos
y necesitan espirar para ser
verbos amantes.

Desde la voz anhelando besos
sístole y diástole respiran;
no te ahogues.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Niña de enero (Tú)




Me subyugas cuando trepas
al trapecio de mi circo,
llegas abrasando mi frío
te posesionas
le escamoteas sus escarchas
lo vuelves impotente
hasta dejarlo mustio
sobre la arena,
temblando
de frío.

Niña de enero
verano de mi istmo,
desconsolado y aterido
te espero acurrucado
sobre la última carrosa
de mi nómada vida,
en este circo que se incendia
en alboradas
de siglos,
el último
para este payaso
desteñido.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Rostros conocidos





Rostros diferentes
en concilio acordaban:
derogar mis enojos,
mis lágrimas,
mis ojos desvastados,
los tendones de mis dedos
sin caricias.

Rostros conocidos.

Uno se acercó a mi lengua,
besó mis labios con sus dos mejillas;
otro enjugó en sus ojos mis lágrimas secas,
bautizó sus párpados con mis dedos
los alimentó de caricias.

Rostros
que regresan a mí
a revivir sus huellas.

Son mis nostalgias.

Dejando remolinos
de tardes heridas.

Exilios




Algo del mar, de las partidas,
de los retiros voluntarios
hacia un exilio de nostalgias.
Puede venir de cualquier lado
hasta de un caracol muerto
y su casa abandonada;
desde los senos olvidados
lejanos al cofre de las manos.
Sangrienta memoria, lúdico recuerdo
que no olvida ser o haber sido.

/ Me nombras en tus exiliados silencios;
me nombras pero no me nombras,
sólo ecos sin ruidos /

Algo de esta playa mordida de mareas
de este reflotado galeón sin preseas, podrido;
nacientes vuelos de peces alados
sumergidos en un naufragio de maderos.
Algo regresa, digo, oníricamente
a fermentar las uvas morenas de mis vides,
a beberte vino en la embriaguez de tu ombligo
sobre la matriz del sueño dormido.
Algo de mar revuelto permanece
al paso de tus ecos en olas y mareas.

martes, 3 de noviembre de 2009

Complementos






Se deslizó en mi hombro la sombra de tu voz
como espectro de beso.

Calcos de tus labios corrompidos
bajaron del vértigo de mi oreja
hasta el tacto rígido de mi centro.

Fueron tus senos y mi pecho,
la ternura.

/ Hiedra y muro /

Patinetas de papel sobre una sonrisa muerta

Detrás de cada beso acurrucado
duerme un ángel.
Sobre los surcos descubiertos
palpita una sonrisa
como una marioneta sin gracia.
Arrugada se desfonda la piel
y entre sollozos adormece un niño
en patinetas de papel
buscando el viento donde remontar sus años,
los de ayer, los que fueron tersos,
acunando la franquicia sin límite de ser libre,
montado a pelo de sueños
con sus pies de pájaros en libertad.

Ya no vuela sobre las rúas del viento,
el ángel se durmió sobre un trompo inquieto,
gira, gira y aterrizará con su frente
sobre la pista cerrada
de una sonrisa muerta.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Parecer




Quise parecerme a esos ojos
crecer en sus pájaros
asombrados de espacios,
robarle sin culpas
un beso acorazonado
desde el rubí tornasolado de sus labios.

Atardecer en oblicuo a infinitos gozos
embullado de intentos en cadena
sobre la cornisa de un suspiro;
aniquilar los resabios
de jactanciosos amores,
peregrinar en sus andamios
de gárgola adormecida,
persuadirme en sus espejos,
ser poseso de una vez
para todas las auroras;
pero ella cerró sus ojos
negando ser poesía.

domingo, 1 de noviembre de 2009

A su quietud



Son sus silencios hostiles
no son las noches vacías,
ellas existieron antes, mucho antes
de su verbo poesía,
de su elixir de marea interminable
izando al albur mis velas.

Es la quietud del ciprés
que quedó estupefacto de frío,
la brisa que mastica mis codos
cuando sostengo mi cabeza desde mis orejas
hasta su vientre mudo.

Es el límite, el final de las letras,
el relámpago en la lluvia,
la quietud del estanque,
el efímero beso que fue,
la mansedumbre del verbo,
las palabras de amor
hacia ella, para ella,
sólo por ella.

/ Cuánto la he amado en esa inquietud;
cuánto la amo en esta quietud /

No son las noches vacías.

/ Ya no más palabras /

Me angustia el amor en el silencio…
Me angustia el amor…
Me angustia…
Me…

/ Ya no más palabras de amor/

A su quietud.

domingo, 25 de octubre de 2009

Meridianos



Todo habla de ti,
hasta el olvido te recuerda.
Trago dulce,
bautismo de piel
sobre mis coordenadas,
flagrante apotema
en travesía
hacia mis frágiles lados.
Circuncida los poros que respiro
el aire mezclado de tu polen
morena rosa sin espinas.
Habla el cristal
son huellas de tu nariz
oliendo la distancia de lluvias,
vacuos senderos
donde me encontrabas.
Cada lágrima de pétalo
es un pedazo de ti que recojo
para a/r/marte
sobre mis escamas.

sábado, 24 de octubre de 2009

A tu precio

Humíllame bajo tus talones
inclíname la vertical;
sométeme con besos ácidos
friega tus senos sobre mi ceguera;
mastica tu rencor
suéltalo sobre mi lengua;
aprieta con furia mi hombría
patéame el pecho con tu uñas,
arrástrame de los oídos
llenos de cera;
pero no me aplastes
con tu indiferencia.

viernes, 23 de octubre de 2009

De paja y trapos



Ya no pides ni exiges
tu porción de espanta-miedos,
permaneces escondida
intentando no ser tan amada,
ignoras los reclamos sumergidos
que erogan carencias de paja seca,
dosificas el tiempo, el verbo conjugado
a cuenta gotas
y el lacre chorrea espeso
obturando la memoria selectiva
pervertiendo siglos
que transcurran en segundos.

Para que hasta entonces
el espantapájaros
haya adormecido su ingenuidad
de ser humano.

/ Amado /

domingo, 18 de octubre de 2009

Niña de enero

Me subyuga cuando trepas
el trampolín de mi circo,
llegas abrasando mi frío
te posesionas,
le escamoteas sus escarchas
lo vuelves impotente
hasta dejarlo mustio
sobre la arena,
temblando
de frío.

Niña de enero
verano de mi istmo,
desconsolado y aterido
te espero acurrucado
sobre la última carroza
de mi nómada vida,
en este circo que se incendia
en alboradas
de siglos,
el último
para este payaso
desteñido.

Sin...




Se mezclan,
masa informe de letras de plástico
con dedos diluidos
sobornables
débiles
tibios
idos.

Chorrean,
caen como lluvia ácida
sobre el silencio,
en la oquedad
de la llama
tenue
que
se
apaga
sin aire
sin poesía.

viernes, 16 de octubre de 2009

Calladas (Se esfuman)

Se esfuman,
las letras se esfuman
sobre la hoja de niebla
que sostiene la musa
que también se esfuma
con ella.

/ Calladas /

Las veo partir
silenciosas,
lentamente, sin pausas.

Les he hablado de amor
para que no se vayan;
les he contado de mis días
para que no se vayan;
desparramé te quiero
en todas sus ventanas
para que no se vayan;
pero se esfuman
tras las persianas.

/ Calladas /

(¡Y cuánto me hacen falta!)

miércoles, 14 de octubre de 2009

Las alas de la rosa



Hay una rosa en la humedad del suelo,
sus pétalos deshilachados huelen a tumba
¿Has visto alguna vez alas sin mariposas?

Mira las hilachas de esa flor muerta,
acaso sean alas marchitas.

/ Quizás la rosa,
última metamorfosis de la oruga /

lunes, 12 de octubre de 2009

Cosas que se dicen

Dicen:

/ hay una realidad
vertiginosa
llamada vida /

Y yo escribiendo a musas
desdibujadas en manchas
de humedades
descascaradas
como otras manchas
sobre recuerdos
húmedos,
viejos,
como esta imagen
descascarada y seca
que se dice poeta.

domingo, 11 de octubre de 2009

Imaginario



Con nocturnos pasos anhelantes
caminaba contando las baldosas
dibujando su rostro en la vereda,
alguien interrumpió su aire
no se dio vueltas para ver quién era.
Se detuvo en el entrecejo
justo encima de una baldosa floja,
brotaron lágrimas
debajo de ella
y dibujó un pañuelo
desde su cabellera.

Con el cordón de la acera
un collar de madreperla;
robó dos luces verdes de semáforos
le puso vida a sus ojos;
sobre su estilizado garbo
dos piernas de siempre verdes
prolongaron su cadera;
como cálidos brazos
tomó prestado
dos gajos de madreselvas;
bajó la luna menguante para su sonrisa,
y se tendió a su lado
a dormir con ella.

sábado, 10 de octubre de 2009

Entre tus dedos (Garúas)

Quietas mano eras
sobre la tarde emancipada.

Oye la lluvia en los gorriones,
temen el silencio del sol ausente;
escúchame:

/ absorbe la plenitud del agua
y plántame un beso de nubes derretidas,
seduce al grafito de mis raíces /

Y el beso respondió gallardo
desde tu esfinge altiva de rosa negra;
fueron resina los elogios boreales
que tu boca prodigó a mi basta geografía;
saboreo tus manos disfrazadas de lluvias
gotas filosas cortando la sequía.

/ son mis gorriones sin miedos
regresando entre tus dedos de garúa /

martes, 6 de octubre de 2009

A tus muslos

Sobre tu amplia frente
he derrapado un beso en descendiente
hasta las curvas que forman tu escollera
y descubrí tu vainillada esencia
regando amapolas negras entre tus piernas.

Y tus muslos ¡Ay amor, tus muslos!
compuertas abiertas a mi torrente,
tornaban vértigos nacarados
entre tu amanecer y mi poniente;
entonces cantamos
en sonidos primitivos, golpeando paredes
de vientres plácidos;
languideció trémula la calle,
se calmaron las vertientes,
sobre tu escollera los restos desfallecientes
y tus muslos amor

¡Ay tus muslos!
Se abrieron para otro beso
derrapando desde tu frente.

lunes, 5 de octubre de 2009

Rueda la piedra

Te hablo de amor hasta la locura de la piedra
que rueda sobre la memoria fresca,
moliendo horas insensibles
y tú ni te enteras.
Pero cuando te amo
no me nace la tristeza ni la angustia,
tampoco tengo razones para llorarte,
de igual entonces lágrimas brotan
cuando imagino la locura de la piedra;
otro día muere
y tú ni te enteras.

De tus partes

Ando sobre lo andado,
preguntándome cómo será amarte
estando sobre tus senos
en el país del no me acuerdo.

Pobre como mendigo sin brazos
ando que te ando en la intransigencia,
puede que me absorbas hecho aire
y me encuentres en algún descuido
saboreando un pedazo de ti que ha quedado
entre los labios y mi costado.

Hasta entonces pasarán cielos encapotados,
y mi piel sin paraguas y sin manos.

domingo, 4 de octubre de 2009

La sexta luna



Casi muere el quinto mes,
ya se fue agosto y se llevó una vida,
la primavera de septiembre sin flores
espía a la espera,
no sé que espera,
quizás otra luna de abril renacida,
un quinto cuarto menguante
en terrazas regadas
con aguas de cocos.

Mientras tanto arriba
en el sexto balcón de octubre,
hay una sonrisa atrapando
las hojas de un ciprés
que no terminan de caer.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

A tus ojos




Mis manos le dibujan versos
a tu cintura
y la cincela mimbre en flor;
te entalla como funda al corazón,
te rebela en astros y conjuros
mientras la luna se procrea
en cuatro cuartos menguantes;
dos por tus senos, dos por tus ojos
también senos,
donde me descubres desnudo.

martes, 29 de septiembre de 2009

A tu aire

Es tu piel que seduce
el aire de las campanas;
trinos de calandrias tu badajo.

Es tu voz ecos lejanos
llamando el alba del ciprés,
cortando el hambre de sus paisajes.

Y la luz ciega las voces del árbol
que responden
en vientos enamorados,
a tus oídos,
subyugados por otras brisas
más calmas.

Inventándonos

Te he inventado la piel, los besos;
tus párpados cerrados
cuando te he acariciado los miedos.
He inventado mis vuelos,
mis caricias de ala sobre tu cielo,
mis sortilegios de amor, los arpegios.

Te he dado forma de sueño,
me has dado forma de hombre.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Íntimamente

Encuadro tu horizonte,
parpadeo
y ya no estás en él;
me queda tu imagen
como una fotografía inquieta
que me sonríe cómplice,
traviesa.

Desde mi sueño
me dice:

/ Siempre estaré para ti /

Los ruidos siguen en mis calles vacías…
como si nada…

Te pienso...
siempre estaré para ti.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Se quiebra

Sobreviviendo,
sostenido en un amor implícito
se quiebra …
no sirve pegar los pedazos.

Las costuras…

De un lado las manos quietas
y el amor…implícito,
del otro lado, el amor vivo.

Si al menos quedara una astilla
que refleje dos rostros juntos,
pero son añicos,
intentando…

son sólo deseos
unir los pedazos,
el amor implícito
es cristal débil
que se quiebra,
sin tacto.

sábado, 26 de septiembre de 2009

A tus costillas de arcilla

Vuelvo al cántaro
donde deposito las palabras
que se impregnan con tu líquido de vida,
que bebo cada vez que te leo
en tu verbo poesía,
es tu barro fresco
de sangre tibia
amaneciendo a mi vida.
¿Que haré cuando te agotes
y ya no exprimas tu cintura
para mi sed,
para mi búsqueda?

No reconocerás mis labios
apoyados a tus vértebras,
el cántaro se vaciará de lluvias
y serás solamente arcilla.

viernes, 25 de septiembre de 2009

Cuando

Elegir entre migajas,

/ Soñar, amar /

si pudiesen estar juntas
para no tener que optar
cuando una de ellas se ausenta:
vivir o sobrevivir por instinto.

/ Desorientado /

(Cuando no estás)

jueves, 24 de septiembre de 2009

Extracto

Te miro impávido
en el embrujo enajenado
que me provocas,
como si asombrado mirase
diez amaneceres el mismo día
mientras recojo tus hojas
para a/r/marte.

Y fue ella

/ Bastó el beso efímero de un te quiero
y se rindió a sus pies /

A sus años, quién diría,
cicatrizar las goteras de su vetusta morada,
y fue ella, fortaleza granítica
con su ternura de niña.

El amor...

A mis años.
¡Sí señor! A mis años...

¡Quién lo diría!

martes, 22 de septiembre de 2009

Sin mi costado derecho

Te he soñado y no puedo contarte mi sueño,
ya no amaneces en mi costado derecho;
hay un hueco extrañando entre el ayer y el no te tengo.

Te he soñado sabes, fiel a quien eres,
real fantasía, divinidad en elegía,
ninfa morena amante del amor, del mío;
el que duerme al costado izquierdo de tu hueco.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Estímulos

Es tu médula,
la que enerva mi tacto
y lo guía hacia tu otra boca,
libidinosa,
húmeda, provocadora.

Son mis fibras
respondiendo estímulos,
se atreven,
exploran,
determinan tu punto…suspensivo;
rodean, acarician.

Suplicas.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Del aire

Son mis manos
esclavas del aire,
abanican intentándote;
como red de mariposas
te atrapan, te desvaneces;
son instantes.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Insolencia

Te amé así,
sin misericordia
con mi destino, a sabiendas;

te amo así,
yo, un suicida
sin una mínima e insolente esperanza.

Eternitud

Cuando se agoten las hojas de mi memoria
dejaré de escribirte,
para entonces ya no estaré a tu lado.

No temas amor,
ni siquiera he comenzado.

*Eternitud (neologismo)

jueves, 17 de septiembre de 2009

Intentándote

Siento, escribo, borro,
nada parece equilibrado;
escribo y borro.

Mis dedos tiemblan tus recuerdos
los aprieta con sus dientes de uñas,
los traducen y pintan en la hoja arrugada
de tanto borrar
palabras desequilibradas;
pero todas ellas te extrañan,
no te escriben,
mueren impotentes.

Entre paréntesis

Perviérteme instantes,
con pequeños acertijos
que proclamen tu llegada sin tiempos,
déjame adivinarte en ellos,
sedúceme con tus claroscuros
allí donde los oídos callan
para leer tus labios;
allí donde eres música que alimente
esta perversión rítmica
de los gemidos.

Tú, artífice de mi cielo,
estandarte de mi conquista,
refugio de guerrero
en la derrota por los tiempos,
tú, mezquino amor;
rebélate por dentro.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Eternidad

Fue en otro mundo que la amé, es cierto,
en otra vida y hace tantos siglos
y aún lo recuerdo
como si hubiese sido apenas una luna de agosto.
Hace tanto tiempo que la amé
pero no olvido sus ojos,
oscuros como la noche
claros como un lampo
perpetuados en los pasos
donde anduvieron los míos;
fueron tantas las vidas que murieron
sin embargo; la sigo amando.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Otros cielos

- No te quiebres
justo a mitad del camino.

Es la pared que habla
debajo de mis alas.

- Faltan ocasos aún para volar.

¿Y mis plumas?
Sin ellas estoy perdido,
mi vuelo sería apenas un suspiro.

Se extingue la luz
en huída debajo de la puerta.
Duelen los ocasos
por la flor abierta.

Las sombras degluten la luz.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Los bellos puntos suspensivos

Se agotan las palabras
sin respuestas,
vanas;
rebotan en otras diferentes,
extrañas, suenan frías
aunque estén llenas de vida;

la voz dulce no responde amor
busca otras vías, elude, se diluye
quizás con razón;
hablar sería reincidir,
tropezar con la misma piedra,
pero mis oídos…
mis oídos esperan,
ansían un eco de palabras vivas
que sustituyan
los bellos puntos suspensivos…

viernes, 4 de septiembre de 2009

No más

Hoy desperté mi memoria
no quiero ser gotas de tus lluvias,
demasiados espejos lloraron.

Hoy me busqué en tus ojos,
no me hallé, pero sé que estoy en ellos.

lunes, 31 de agosto de 2009

No ser




Máscara,
sueño camuflado, disimulado…

-Yo te amo, claro que te amo…

La máscara calla, reprime,
los dedos de la conciencia que acusan…

- Claro que te amo, pero no puedo
no debo…

Esta máscara espera.

sábado, 29 de agosto de 2009

Caos

Ser pasivo en medio de la calle,
extraviado,
rodeado de tanto caos
pasan los pasos,
los pasos pisan su sombra
su bufanda caída arrastraba su miseria,
nadie lo vio, sólo el viento
que acumulaba papeles sucios
sobre su cuerpo herrumbrado.

El mendigo sigue dormido
arrojado a sus miserias
otros pasos pisan sus pasos
y los acallan.

Beber tus lluvias

Es tu lluvia que moja
mi rostro espejo,
se astilla en ríos
y sus lágrimas
bañan la sal del tiempo.

El óxido
de mis bisagras
se adhiere sin tregua
inmoviliza mis venas
quiere encausarte,
recoger tus aguas
para beberte
y no perecer en lluvia
con el corazón endurecido;
aún te ama.

Seguir...

En el sueño no despierto
es la pared que corre hacia mí,
se interpone al vuelo;

aleteo y me poso en ella,
logra seducirme;

no era una pared…

Para su recuerdo

Es tarde ya;

enciendo mis ojos para ver el cielo
y una lágrima larga me dice…
no hay más momentos,
es tarde y cuánto lo siento,
y yo aquí parado
tratando de ver la cara oculta de la roca
llamada luna,
allí donde quedaron
los últimos brillos del sueño apagado y…

es tarde ya.

Mis manos extienden su adiós,
toma los besos
que no fueron besados,
quedaron en el aire flotando;
los guardo en un bolsillo
para que no sean usados
serán para su recuerdo
el mejor regalo.

viernes, 21 de agosto de 2009

Tras de las palabras

Es este agosto…-diría el poeta-
que congela de adioses mi alma,
la empacha de frío
y la deja morir intoxicada…

He aprendido de ellos,
convivido con sus nostalgias,
pude leer tras sus palabras claras
la simpleza del adiós que duele,
las angustias que a veces suenan vanas;
entonces, se me ocurrió decir…

Es este agosto
que congela de adioses mi alma,
la empacha de frío
y la deja morir intoxicada…

otra vez…

jueves, 20 de agosto de 2009

No es el frío

He probado de ese cielo,
tantas alas he volado
ardiendo en él,
obstinada vida
que se niega a morir
aun en la cima de la caída.

Absolutamente se niega
aunque se quema.

El frío del infierno
no ha calado mis huesos,
sólo el vacío donde me pierdo
cuando mis pasos regresan
por sus antiguos dueños,
en la simiente que he sembrado,
que he marcado a fuego,
a fuerzas de te quiero.

miércoles, 19 de agosto de 2009

Aquellas melodías





Llegan como sones los ecos,
laberintos indescifrables,
caracola en mis oídos
al centro de mi existencia;
allí los siento.

Suenan, repican,
diana que despierta el alba
y sortea notas libres
escapando por las grietas
de mi memoria.

Las siento fluir,
ramillete de palabras,
ensalzadas melodías
seduciéndome;
es tu voz que me llama
y no la encuentro.

martes, 18 de agosto de 2009

Adicción

Son mis pasos,
con los zapatos girados hacia atrás
que regresan sobre adictivas huellas;

ellos marchan
escalando ciegos la ausencia de mi norte,
los ojos que tantas veces me besaron;

son ellos
los que vuelven a buscarla
y mi espalda no voltea, sigue su marcha,
pero sueña con que la encuentren.

lunes, 17 de agosto de 2009

Sin prisas

Puede que me ames
en otra instancia con otro perfil
intentando no dolerme
con tu negligencia de amarme.

¿Negligencia?

Quizás en tu silencio lo hagas
para no ceder a los deseos,
solamente quizás
o soy yo el que así lo sueño;
en la espera.

He detenido los pasos
en la precisa mutación
del anochecer y el sol vespertino,
no quiero dormir profundo
puede que regreses y no me encuentres despierto.

sábado, 15 de agosto de 2009

Quiero

Quiero un lugar
Quiero mi espacio
Quiero un cielo
Quiero mi isla y quiero mi mar
Quiero mi sol y mi luna
Quiero estar y permanecer
Quiero ser y pertenecer
Quiero una noche eterna
Quiero mi refugio y te quiero en el
Quiero el silencio y quiero mi música
Quiero la distancia para no volver
Quiero estar cerca para poder ver
Quiero el abrazo que no sea mezquino
Quiero un adiós que no duela
Quiero un hola que sonría
Quiero la justicia de los injustos
Quiero transformarme por un instante
Quiero ser el otro
Quiero ponerme en su lugar
Quiero verme
Quiero entenderme
Quiero comprenderme
Quiero descubrirme
Quiero quererme
Quiero volver a mirar
Quiero volver a oír
Quiero volver a tocar
Quiero volver a sentir
Quiero dejar de solo estar
Quiero dejar de vegetar
Quiero dejar de transcurrir
Quiero dejarme de diluir
Quiero dejar de desvanecerme
Quiero poder
Quiero ver más opciones
Quiero saber elegir
Quiero aceptar que se puede
Quiero aceptar que no
Quiero tener claridad
Quiero más luz
Quiero otros ojos
Quiero ver por ellos
Quiero ver mis errores
Quiero ver mis aciertos
Quiero saber que puedo cambiar
Quiero saber que necesito
Quiero saber buscar
Quiero saber encontrar
Quiero aprender
Quiero volver
Quiero partir
Quiero esconderme
Quiero que me encuentren
Quiero que me encuentren?
Quiero que me comprendan
Quiero que me juzguen
Quiero que me critiquen
Quiero que por eso no se vayan
Quiero aprender a retener
Quiero volver a ser generoso
Quiero ser sincero conmigo
Quiero ser objetivo
Quiero entender a mis hijas
Quiero que ellas me vean
Quiero que no se apuren
Quiero que crezcan
Quiero que no repitan mi fracaso
Quiero que tengan un horizonte
Quiero que nadie me llore
Quiero animarme
Quiero no pensar tanto
Quiero pensar bien
Quiero recuperar
Quiero disculparme
Quiero saber con quien
Quiero no esconderme
Quiero no mostrarme tanto
Quiero saber que quiero algo
Quiero aprender a movilizarme
Quiero dar el primer paso
Quiero comenzar
Quiero recomenzar
Quiero no abandonar lo que quiero
Quiero estar seguro
Quiero nada de dudas
Quiero aceptar mi error
Quiero perdonar
Quiero saber a quien
Quiero concretar algo
Quiero… que esta miserable vida mía tenga un sentido.

Insomnio




Debajo de la cama
pasan las lentas horas entre las pelusas;
se mezclan,
se hacen motas,
se desconciertan.

Con el viento de las pesadas agujas
se depositan en la memoria
que no concilia el sueño debajo de la cama.

martes, 4 de agosto de 2009

Editando lluvias (sin editar)



Es la misma lluvia amor
los mismos cristales,
somos los mismos también
borrando posibles nubes negras
en iguales cielos.

Y es meritorio
haber alcanzado este cielo
sin borrascas ni aves negras,
solamente tu sol y mi luna
y este sueño.

Y es la misma lluvia,
otra puerta quizás que se abre
para reconocer paisajes descuidados,
confundidos con otros colores
diferentes pero no menos puros.

Nuestros propios colores
los que pintamos detrás de la cortina
que se corre ahora,
justamente ahora para regresar
a ser lo que fuimos.

Tú en tu nido de sueños
yo hoy reconciliado con la vida,
gracias a la tuya
que se queda a vivir conmigo
aunque la lluvia siga mojando cristales.

domingo, 2 de agosto de 2009

Frío



Tengo frío
siento que te alejas
que no respiras conmigo.

Mis dedos teclean tu nombre
que no me busca más
entre tantas letras sueltas.

¿Será este domingo
o el invierno?

¿O serán tus labios
que no extrañan mi nombre?

Se me ocurre cada tarde

Hay ocho mil niños dormidos en tu vientre
que esperan ansiosos ser tu progenie,
hay otros tantos sueños inertes
en tu regazo de mimbre
niña de las mil caras de lunas ocultas
que brillan por el claror de tu penumbra.

Y las beso entre mis dedos diluidos
que modifican distancias
cuando salgo a encontrarte en el camino,
que renace justamente al final de tu arco iris
allí en tu crisol de infinitos
donde me tienes escondido.

Es muy extraño que en mis años
en mi impotencia me haya vuelto héroe
para trepar tus paredes
y arrinconarte allí,
precisamente en el vértice de tu desconcierto
donde el amor olvidó tus noches.

Y desde entonces se me ocurre
hablarte de amor en cada tarde
no de ocho mil niños posibles
porque tu vientre tendrá otra simiente,
pero aun así niña, déjame soñarte
si estás conmigo, de amor no pasarás hambre.

Besando la piedra

¿Y qué de tu amor, cuando vuelvas?
Y lo hagas sin mi sombra a tu costado
abandonada quizás en otro páramo
bajo una roca oscura y densa
para que no te pese más
cuando acompañe tus pasos.

Y salga a esperarte y no puedas verme
porque me dejaste allá
enterrado bajo la fría lápida de granito
y atravieses mi cuerpo inmaterial
cuando salga a tu encuentro
en un intento de abrazo.

¿Y qué amor, de mis besos?
De mis labios apretados resecos
besando esa piedra
en la humedad de un suelo
que penetrará mis huesos
estos que ya no sostienen mi cuerpo.

Pasaré a ser un tiempo añejo
y tus pasos seguirán a otra sombra
y te olvidarás de olvidarme.
Quizás en otro invierno
te intrigue saber y levantes la roca
y encuentres aún mis ojos abiertos.

Será solamente el alma de una sombra
muerta de desconcierto
cuando tus fríos pasos
la dejaron ese invierno
sepultada en mezquindades
en esta tumba sin tiempos.

domingo, 19 de julio de 2009

Próximos amores muertos




El tiempo acerca
nuestros ventanales abiertos
y no vemos a nadie.
¿Acaso hay vida todavía
donde refleja la tarde
melancolías agudas
que perforan el aire?

Hay caminos quebrados
manchados de follajes.
Entrelazados cipreses
aventando vientos
congelan la sangre,
y yo deglutiendo
próximos amores muertos.

- Debo marcharme…

- Puedes quedarte…

Mimeticé el paisaje;
sorprendido en triunfal espera
miré mis tiempos,
aún quedaban minutos
antes que parta la tarde.
Tomé tu mano rendida y lloré.

- Debo marcharme.

sábado, 18 de julio de 2009

A tus besos




Tendida observas,
camuflas en tu boca una sonrisa.
Entre velos de distancias
apuntas la mira que guían
por el universo oscurecido
los misiles de tus besos,
atinando en el blanco
que esperaba quieto.

Se esparcen pétalos
deshojados y marchitos,
caen sangrando rouge
sobre el jardín del lecho.
El parte dice escueto:
misil en el blanco,
impacto certero
a un corazón muerto.

domingo, 12 de julio de 2009

Noche de amantes




Noche de amantes
aferrados a un incierto tiempo
límite de todo el desconcierto;
afuera la calle recoge miserias
de tantos pasos muertos.

Caminas silenciosa
impregnada de placeres,
regresas plena, satisfecha;
has acumulado tantos orgasmos
en tu boca de páramo.

Sonríes, el humo de un cigarro
trepa peldaños
buscando otro cuarto ocupado,
esta vez no estarás
serán otros los cuerpos enlazados.

La misma historia quizás
de otros dos amantes extraviados.
Las calles murmuran tus tacos arrastrados,
conocen tu resignado andar;
tantas veces las has caminado.

Y te imaginas la misma rutina
la misma puerta de tantas noches vacías:
-hola amor… hola querida-
y el beso en la mejilla.
Afuera la calle acunará tus melancolías.

viernes, 10 de julio de 2009

Abres




Abres, expandes, te instalas
anocheces en mi,
cercenas tus miedos
detrás de mi muro
adentro, entre sus ladrillos,
te vuelves raíces
mimetizas mis formas
te acomodas y te quedas.

Brote verde te eriges en mí.

Átomos de concreto
comparten tu cuerpo,
seducida al gozo de mi piel
te rindes, extenuada y urgida;
afuera sólo miradas,
no entienden el porqué
brotas sin tierra fértil,
no me ven, no han de entender.

Extiendes tus hojas, te dejas ver.

Somos amalgama
de piedra y savia
entrelazando raíz y pared;
partes mi dureza, la mutas,
expones un débil corazón de miel;
me vuelvo follaje
bajo de tu sombra
raíces de vida tiene mi pared.

sábado, 4 de julio de 2009

Hoja en blanco

Hay algo en el aire
detrás de esas hojas en blanco
grabadas en mi memoria,
que acercan meciendo un sueño
y esa melodía que envuelve
que subyuga e incita a ser poema.

Y este hombre bebe de ti
anestesiando las palabras en ella:
te extraño tanto o más que antes.

Has venido tantas veces a mis oídos
que te has vuelto melodía en el alma.

domingo, 28 de junio de 2009

Limas púrpuras




Aquí yo real;
allá vivo, me permites tiempos.
Aquí tú vives, todo es tuyo.
Metáforas de vida
eres en colores…

Corre el aire en alas del mar
lleva, trae
mandas, recibo.

Y somos…somos..

Apenas el rubor
pinta persianas en tus pómulos;
detrás tu inocencia
dialoga amor conmigo.

Y te recibo…

Mansa mente invasora
me puedes cuando puedes,
cedo y me tienes;
allá fui
allá me quedo.

No hay vueltas
a estas calles vacías
que no hablan muros
que no cuentan ladrillos
porque son aire de mar.

Que atraviesa y trae y me lleva
a tu isla;
y me posa en tu sed
de agua de cocos.

¿Acaso hay corazones
limas púrpuras?

¡Sí! yo los pinto en tus médulas
cuando navego en ellas
y me clono en ti.

Y somos…somos…

Gotas




La casa silenciosa no dice nada;
apenas el agua de gotas
cayendo en monólogo compás
de la canilla mal cerrada.

Y tu silencio;
tus sones en mi cabeza
salpican uno a uno
y tu risa que no calla,
que deleita pero que falta,
precisamente el día de hoy
cuando el silencio de la casa
cae como púas de agua en mi cabeza.

Se confunden las urgencias de escapar
de las monotonía de esas gotas
y de encontrar las tuyas
como música refrescante del alma.

Y el silencio de la casa muerde mis labios,
te extraña, nuevamente ella te extraña;
porque esas gotas aturden
los ecos que quedan de tu risa
cuando ríes para mi
y para ella eres la vida.

Pero vuelves amor en esta noche;
a pintar grafitis en las paredes,
a envolverme de risas
y las gotas por un instante callan,
se ríen contigo
y yo me rio con ellas.

Hasta el momento que te duermes
y te apagas.

Tanto leño húmedo

Y te violan a conciencia
aunque no eres puta,
te arrojan piedras a la cara
porque eres justa,
no comprenden
no entienden
y amas y eres parte de todos
y de ti nada;
ingenuidad manifiesta,
vapuleada inocencia,
es tu tristeza la que me duele,
la que me aferra las manos
para no derrumbar paredes
a golpes de palabras y de conciencia.

Y sigues a dormir, silencioso dolor
que meces en tu almohada,
la inconsistencia de un amor
ajeno a tus ganas de amar,
distante de tu corazón,
cercano al egoísmo poseso
que lastima,
que cercena tus sueños,
los llena de espinas
que brotan hacia dentro;

y porque te amo me freno,
muerdo mis venas
para no ahogarme en las ganas
de incendiar tanto leño húmedo
que no sirve porque es humo
que sube y no ve el suelo,
en el que yaces y te apagas
lentamente y en silencio
abrazada a la pena;
muriendo, muriendo.

Hasta mañana amor

Te prefiero sueño;
perentorio, abstracto,
como única razón,
alternativa valedera
para esta suerte de camino
que he elegido.

Y te imagino;
más allá de un naufragio,
más acá de una condena
al derecho de alimentarte,
sostenerte vida aún sabiendo
que cuando cierre los ojos
ya te habrás ido.

Pero aun así te prefiero;
porque despiertas día a día
desayunando conmigo,
trazando un te quiero
sobre el dorso de mi mano
y te vuelves mermelada
cuando dices: amor mío.

Y me untas cual manteca
sobre el pan de tus suspiros;
te levantas despacio
como brisa del estío
y me susurran tus ojos:
hasta mañana amor mío.

domingo, 14 de junio de 2009

Momento

¿Acaso un sueño podría momificar un beso
para que sea eterno?

¿Y los labios perpetuar la humedad
que dejaron salivas derramadas?

Y tu cuerpo ¿Recordará las contracciones
que en tu vientre estimularon mi deseo?

Es otoño, venas secas ahogan gritos;
omóplatos aplauden entusiastas
el regocijo de sentirte piel adentro,
fluye savia nueva, respiran venas:

es el momento.

miércoles, 3 de junio de 2009

Sin más de tus besos

Antes que termine el día
posiblemente habrán llorado orgasmos,
tal vez un te quiero camuflado
entre los arreboles de un beso;
quizás digo, no lo sé con certeza;

pero si antes que termine el día
llegase a descubrir una tímida ojera
que delate un final insatisfecho,
huellas de un febril deseo;
prolongaré horas a los tiempos

y me quedaré amor, aferrándome,
enlazando los sueños,
los que mueran en los orgasmos,
los que renazcan con el deseo;
pero no me iré sin más de tus besos

ni sucumbiré en madrugadas
sólo porque acabe el día;
prefiero dormirme enredando piernas,
arañando espaldas, lamiendo vida
y un te quiero de menta en mis oídos.

Valió la pena

Valió la pena conservar el vacìo,
observar al tiempo mutar sus escamas,
despacio, sin apuros por la huída,
sin arrebatar al primer amor desvalido;
valió la pena vida mía;


porque hoy tengo tus manos
sacudiendo el polvo amontonado en la orilla,
al costado de lo que fue vigilia
de urnas rebalsadas de amores muertos
y sus cenizas.


Y valió la pena
porque no hay blanco ni negro
entre tantas alboradas,
entre tanta sangre roja
fluyendo a borbotones;


en dos abiertas intenciones
a la vida,
a los sueños sin fechas de vencimiento,
al fenix renacido que busca revancha
por tantas muertes anteriores.


Y valdrá la pena amor;
porque no habrá final agónico
ni muerte súbita por desencanto
cuando tu amor retome su camino
y el adiós inevitable sellado con un beso.

A todas horas en punto

Se fue desgranando
lo que alguna vez fue piedra
en morteros de ternuras
volviéndose polvo de estrella
y fue cola de cometa,
cúmulo de galaxias,
amanecer eterno;
todo porque me besaste aquella vida…

cuando no estaba esperándote
porque ya no deseaba
y me rompiste grano a grano;
en cedazo de ternuras
me filtraste y depuraste,
me renaciste urgencia
entre tus minutos calendarios,
que no apuran pero que no esperan…

y allá voy cada noche
a todas horas en punto
a encontrarme contigo
y me vuelvo soluto en tu solvente,
mixturas tu paz con mis delirios,
soy tu producto y me consumo
en cada inspiración, en tus susurros
y con tu amor me siento vivo.

A todas horas en punto amor,
voy habitando tu isla lejana
por rescatarme como náufrago
en tus brazos, en tus brazos.

jueves, 21 de mayo de 2009

Para tu regreso

Quizás te preguntes en el camino de regreso
cuando la realidad descorra las cortinas
y tus calles, nuestras calles ya no estén vacías;
si mis alas sirvieron para impulsar tu vuelo
o simplemente caerte de bruces al pavimento.


Imagino que no, que tu cielo será distinto
aunque estén las mismas nubes presentes,
porque sabrás eludir la realidad mezquina
y recalar en un diferente puerto,
donde tus alas hastiadas se fortalezcan.


Seré entonces apenas, si aún me quieres;
tu aprendiz de maestro, de guía, de orfebre,
el que talló otrora tus sueños de virgen mimbre,
flexible, maleable a tus formas,
y se volvió urdimbre de tus redes.


Te volverás etérea, ave de suave canto,
de jaula abierta libre para tus vuelos claros
y hasta quizás no regreses al mismo cielo
porque sabrás entonces, sólo entonces
que ya tracé los caminos para tu regreso.

Enterneciendo amor

Yo vivo, sí que vivo;
escapando a veces, sólo a veces
de mi mismo
hacia un adentro profundo, íntimo,
en el que persigo
una esencia adormecida.

A veces me encuentro, sólo a veces;
desenrollando caminos,
enterneciendo un pasado repetido
que emula mi sentir
que hoy no es el mismo
pero; yo soy el mismo.

Como un cliché ocioso
sin imaginación, aburrido.
Y te veo entonces y me pregunto
¿en cuál lugar de mi vida encajas?
porque agotados mis caminos
desparramas tu fértil simiente.

En cual lugar encajas no imagino
pero seguro sé que es el mismo,
que propone este juego de palabras
enredadas de entusiasmo tímido,
regando con vino la fiesta
de un amor ayer adormecido.

Y vivo, sé que vivo;
absorto tal vez en mi delirio,
aferrando un sutil sueño
un quizás ilusorio camino,
vasto de incertidumbres amor
pero; qué bueno que estés conmigo.

sábado, 16 de mayo de 2009

Bello tormento

Se equivocó el amor,
no es para amar este preciso momento,
apenas somos instintos de querernos;
se equivocó el amor y fue violento.


Con tu fuego, en el simún de tu desierto
me ahogo en dunas de piel y viento
pero… ¡que bello tormento!

Rapsodia

Sé que estás
isla lejana,
mides mi distancia;
espero.
Miro tus dedos;
rozan, dibujan, sueñan,

extremidades al aire
platican vuelos;
bocas ardientes mojan,
muerden,
subyugan vientres.

¡Qué importa
si el mañana duele!

Hoy es vida amor
futuro quizás ausente;
hay un abismo insoslayable...

¡Qué importa!
Hoy es vida amor,
mañana es tarde.

Caemos en sortilegios:
tus arpegios de inocencia,
mi cítara celosa en
rapsodia enamorada;
si mañana es silencio...

¡Qué importa!
Ejecuto hoy tus ritmos,
tú los gozas.

Veinticuatro escalones

¿Y tú, qué sabes?
Yo te amé a mi estúpida manera;
fui procaz, suicida, buscador de velas
arriadas en horizontes para mi barca
de herida abierta.

Y te llevé en albores
timonel de cuatro velas,
leyenda azul de horizontes
confundidos en los míos;
y aún así, tú ¿Que sabes?

Te aferraste a mis miradas,
espejismo y ventolera,
caprichoso verano que transgrede
este otoño sin ocres que no llega
y estás allí, permaneces intacta
en los márgenes de mi memoria,
cascabel de mariposa
pared besando enredaderas.

¿Y tú, qué sabes?
de madrugadas insomnes
encallado entre las islas;
bravura azotando mares,
última nieve en primavera;
y aún así te crees reina.

Subiste uno a uno los peldaños,
veinticuatro escalones, dos años;
abajo la calle musita madreselvas,
Córdoba amor, la tierra;
bájate a ella.

viernes, 1 de mayo de 2009

Vale la pena

Te presiento; me volvería frágil,
expuesto a tus comisuras,
a tus senos que imaginan mi tacto
inmaculada criatura.

¡Al infierno!
Por pecar entre tus piernas.

domingo, 26 de abril de 2009

Te presumo amor

Tienes en tu sonrisa
la calma que precisa
mi melancolía trémula;
me apagas con ella
la ansiedad de la búsqueda
del amor que florezca
entre mis tantas piedras.

Me quieres y en tu decirlo
abarcas mi mundo
y sin redes lo sostienes;
mi temor a caer desaparece
cuando llegas y me abrazas,
me proteges, cubres mi espalda
siento la vida que renace.

Amor, distante paraíso,
Edén donde recalan
mis sueños inconclusos,
a esperarte cada noche,
a conquistarte con besos,
primavera eterna,
dos corazones al unísono.

Eres el quizás y el siempre,
metáfora de un tiempo,
fruto de un ritual amanecido
renaciendo en los instantes,
presumiendo el goce,
el placer infinito
de poder pertenecerte.

sábado, 25 de abril de 2009

Secreto (Secret)

Este secreto que tienes conmigo
cuando de noche, precisamente a esta hora,
nos encontramos en el silencio de las voces,
en el ruido de los teclas, de los besos,
de palabras adorables, de los te quiero;
timidez enardecida en tu inocencia de niña…

Je t'aime amour...

Me partes en pedazos de alma que vuela
a tu lejano encuentro; a traerte conmigo,
a llevarme contigo
y soñamos, soñamos, cada noche,
precisamente a esta hora
cuando los sones del día se adormecen…

Je t'aime amour...

Y somos por abismales distancias
puentes invertidos de ida y regreso,
de besos y deseos
y nos encuentra el final de la noche
bostezando el mismo sueño;
espalda contra pecho en abrazo eterno…

Nous aimons amour...

Así con la vergüenza y el miedo
por los pecados concebidos
y el amor al acecho,
escribimos nuestra historia
día a día y en secreto;
para el perdón habrá tiempo.

Rompiendo tus credos

Deambulan tus deseos por vergüenzas
que ocultan tu sentir reprimido, obsceno;
juegas con ellos, toman formas,
se diluyen de placer entre tus dedos
sucumbe tu corazón agitado, lo espabilan,
lo explotan en orgasmos los deseos.

Proteges del pecado a tu inocencia,
imagenes de oscuras intenciones;
el deseo amor no tiene credos
es piel irradiando fuego,
volcán que no entiende de razones
maremoto incontenible naufragando cuerpos.

Y yo llego, me aposento en tus deseos
me desvistes como la más puta de todas;
me lames, me entretienes con tus dedos,
te retuerces del placer desconocido
que provocan los orgasmos de tu sexo
y gimes, y te olvidas de tus credos.

domingo, 19 de abril de 2009

Agitando el tintero




Dos plumas sobre la mesa y un tintero
una cartulina blanca y tu rostro serio.

Recuerdo me dijiste entonces:
píntame como me veas, tal cual
con todos mis defectos;
no mezquines arrugas,
rasgos duros si los tengo;
si quieres dibuja lágrimas
bajo mis ojos secos;
en mis lóbulos cuelga pendientes
de nácar, de coralinas rosas,
los que pusiste el día
que me dijiste te quiero;
ahora toma tu pluma
dibújame sin complejos
sabré entenderte amor
eres artista, no ciego.

Tomé mi pluma plana,
la luz del día reflejó tu rostro,
hice dos trazos;
una luna enamorada
bañándose en el rocío,
meciéndose entre arpegios.

Eres tú le dije, así te siento.

sábado, 18 de abril de 2009

Plañidera




Ya no lloras, tus lágrimas han muerto;
de tanto vender tu llanto
tu río se quedó seco;
burla del destino, hoy no lloras a tu muerto.

Se ha muerto tu amor, vas en silencio;
caminas junto a él tocando su cuerpo,
llevas tu vaso vacío
no volcarás en él tu lamento.

Tus lacrimales vacuos
falsos llantos lo absorbieron,
otros supieron de tu tristeza
pero el amor tu silencio.

Farsante tu profecía
te pagó con el mismo precio;
por dinero sufrías angustias
y en angustia pagarás tu precio.

Hoy no lloras, apenas eres lamento;
deambulando por las calles
con la culpa de tu muerto
que no conoció de llantos,
tu río se quedó seco.

Noctámbulas nostalgias

Noctámbulas miradas, presagian horizontes,
lejanas alboradas, olores de aire húmedo,
hollín de ciudad contaminada;
espasmos de noches que mueren sin la calma.

Transitas un silencio, inexpugnable pared,
visiones ausentes a un vacío infinito;
ves por sobre los hombros como si nada,
encuentras hielo entre tus ojos y los suyos.

Te asomas, subyugas el espacio con tu roce;
fusionas el espanto con la nada
que invade el cielo de tu encierro;
entre balcones suspiras sin colores ni cuerpos.

Y extrañas, y tus preguntas desconsuelos
¿Dónde fueron las palabras, los abrazos?
El cáliz sagrado de la esperanza duerme,
ahoga el vino agrio, suma gotas amargas.

Y el muro se diluye entre noctámbulas nostalgias
donde transitas estática, sin brisas claras;
te quedas aletargada esperando amaneceres
a que el sol limite los ruidos del alma.

Mientras tanto; el amor en un costado de tu cama
se diluye suavemente ajeno a tu nostalgia;
vuelves la mirada, retraes el tiempo y te preguntas
¿Dónde se esfumó el amor, el que tanto me amaba?

miércoles, 15 de abril de 2009

Caprichosamente tierna

Me puedes, sobornas mi tristeza con un beso,
la vistes de fiesta y te sales a pasear con ella
como cuando adolescentes sosteníamos el cielo
y el amor; el amor floreciente.

Y regresas con tu cántaro a mis sienes
recogiendo uno a uno mis atardeceres,
mis vergüenzas débiles enrojeciendo
y el amor; el amor un desconcierto.

Me puedes; cuando abrazas mi incertidumbre
con el calor de tu pecho, entre senos tibios
nidal de ángel desnudado en vuelos
y el amor; el amor renaciendo.

Y te quedas, permaneces en mi vigilia
testaruda y caprichosamente tierna,
cobijas entre tus manos mis sueños
y el amor; el amor duerme con ellos.

sábado, 11 de abril de 2009

Sueños de maniquí



Ocultas tras cristales lágrimas de madera
por la vida que te llevan los que ven tras la vidriera;
caminas sus pasos, abrazas sus brazos, besas sus besos
pero nada se parece a la libertad de tus sueños.

Y te quedas inerte transcurriendo las estaciones,
mudando tu ropaje, seduciendo mezquindades
y nadie mira tu rostro que refleja soledades;
te despojan de tu alma y te humillan tantas veces.

Luego cuando se apagan las luces del escaparate
te encierras en el silencio llena de oscuridades;
pierdes todos tus brillos, los que iluminan la calle
cuando los ojos absurdos solo ven lo que no valen.

Un maniquí es sólo eso, un muestrario de ropaje,
un pedazo de madera, un plástico que se repone;
cuando el alma del que observa tras cristales
necesita que su ego sea el mejor de su bagaje.

viernes, 10 de abril de 2009

Fotos negras



Veladas imágenes recogen mis ojos,
intento plasmarlas detrás de mi lente,
recuerdos enjutos guarda la memoria;
fotografías negras del alma ausente.

San Telmo, mil novecientos y algo
años del recuerdo, y la bohemia
enlutaba en tangos mi desconcierto;
fotografías negras de un desencuentro.

Ella era requiebres de Cumparcita,
yo apretando su talle ceñido y rojo;
acortábamos la pista en sensual danza
jugueteando miradas de exorcismos.

Final del ritmo, éxtasis del alma,
abrazados quedamos rozando cuerpos;
entre agitados corazones desbocados
sellamos con nuestros labios el deseo.

Álbum del tiempo, hojas amarillas
bordes dentados agitan un recuerdo
la cámara inquieta recogió la imagen
un tango, dos bocas y el único beso.