sábado, 26 de diciembre de 2009

Tatuando versos



Sutilmente,
el menor roce de un aliento
desnuda la piel de seda,
se descubre tímida
la varilla que marca tu cintura,
talle irrigado de gestos que abrazan
besos de agua.

Como el tallo de arroz te meces
en la inundación espontánea,
seduces las terrazas de las manos
que absorben tus granos
ellas te cosechan
te erigen matriz del poeta.

Firmemente,
marco huellas de versos
en tu piel-hoja de papel de arroz
y no te quiebras.

6 comentarios:

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Versos infinitamente delicados, calmos, suaves, reposados, que se complementan perfectamente con los acordes que de fondo suenan... Que por cierto le sientan tan bien a esta noche.
Una verdadera caricia, mientras tus versos se tatuaban en mis pupilas y en mis sentidos.
Cariños Daniel.

Chiqui Abreu dijo...

Esta poesía es un manto de luz que acaricia, bella, sublime!!
Un gustazo leerte, mi Dann, como siempre!
Besos,
Chiqui.-

Clara Schoenborn dijo...

Bello paisaje de sutil erotismo, como un arte de equilibrismo entre el elevado sueño y una corporalidad exquisita. Me fascinó Daniel. Un abrazo.

Daniel dijo...

Sol! Vaya que hermoso comentario. Me alegra mucho que haya despertado tantas sensaciones esta poesía.
Mi cariño hasta vos.

Daniel dijo...

Dulce Chiqui; la luz sos vos. Gracias por alumbrar mi espacio.

Dos besos.

Daniel dijo...

Clara; el erotismo tiene magia y realidad en su justo equilibrio para que sea sensual.

Un beso y gracias por tu visita.