viernes, 18 de diciembre de 2009

Solana




Entre los arbustos perezosos
saltando de rama en rama
se entretiene la prisa.
Juega silenciosa la tarde.

Un gnomo duerme la siesta
y el aire atrapa abandonos;
huele a tierra seca la solana.

Las bocas guardan silencios,
los pies cuartean las sombras.
Una sonrisa desgastada
tras los ojos achinados
otea la abulia.
Se expande la ausencia.

Incongruencia del ser:
decir que el sol es vida
cuando no hay nadie en el paisaje.

6 comentarios:

reltih dijo...

desolador escrito mi amigo
abrazos

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Un toque de realismo mágico, un toque de ausencia (o no presencia), un toque de elipsis, un toque de melancolía, y, lo más importante, un toque de Daniel, que hace de la poesía una hilera única de versos infinitos y ciruclares.
Fascinante poema!
Cariños!

La abuela frescotona dijo...

ME RECUERDA ESAS ESCAPADAS A LAS HORAS DE LA SIESTA, ESCONDIDOS DE LA "SOLAPA". ME TRASMITE LANGUIDEZ , LEERÉ LA POESÍA PARA DORMIR LA SIESTA, ES TAN BONITA QUE SE SIENTE EL CALOR DE LA HORA. ABRAZOS QUERIDO DANIEL

Daniel dijo...

Amigo reltih; sólo momentos.

Mi abrazo

Daniel dijo...

Gracias Sol, tu no ausencia alimenta mi árido paisaje.
Gracias niña bella.

Cariños.

Daniel dijo...

Mi querida Abuela; ni la solapa solía auyentarme en las siestas que calcinaban mis pies.

Mi abrazo infinito. Cuidate.