sábado, 24 de octubre de 2009

A tu precio

Humíllame bajo tus talones
inclíname la vertical;
sométeme con besos ácidos
friega tus senos sobre mi ceguera;
mastica tu rencor
suéltalo sobre mi lengua;
aprieta con furia mi hombría
patéame el pecho con tu uñas,
arrástrame de los oídos
llenos de cera;
pero no me aplastes
con tu indiferencia.

12 comentarios:

MarianGardi dijo...

Sentidos y profundos versos.
Muy reales, tanto que penetran como dagas.
Un placer seguirte
¡nos vemos!

Magdalena Albero dijo...

Nada peor que la indiferencia... es una condena a la inexistencia. Tus versos lo transmiten con todo el dolor, la rebeldía, la súplica que brota de lo más hondo cuando carecemos de la mirada que nos da la vida.

Felicidades, Daniel.

Un abrazo

La abuela frescotona dijo...

la mirada es el nudo que ata los corazones...bella poesia,un abrazo mi querido amigo

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Qué intenso poema Daniel. Muy intenso, me gustó muchísimo.
Cariños!

vuelo de hada... dijo...

Uff unos versos con mucha fuerza y sobre todo muy rotundos.
Pero así es a veces hasta llegamos al hastío por tanta indiferencia o se deciden o ya fué caray jaja y es que la indiferencia mata!
Un abrazo desde mi rincón...

Daniel dijo...

Marian, el placer es verte en mi poesía, espero regress.

Hasta pronto.

Daniel dijo...

Magda, la indiferencia neutraliza todo intento de ser.

Gracias por estar. Mi abrazo

Daniel dijo...

Muchas gracias abuela, mi cariño para vos.

Daniel dijo...

Gracias dulce Sol.

Cariños para vos.

Daniel dijo...

Hada en vuelo; por cualquier razón la indiferencia duele.

Mi abrazo hasta tu rincón.

Clara Schoenborn dijo...

La indiferencia duele, es cierto, pero en sí misma es una respuesta sincera. Un abrazo amigo.

Daniel dijo...

Tal vez un no rotundo sea más efectivo para desalentar.

Gracias amiga Clara.