domingo, 25 de octubre de 2009

Meridianos



Todo habla de ti,
hasta el olvido te recuerda.
Trago dulce,
bautismo de piel
sobre mis coordenadas,
flagrante apotema
en travesía
hacia mis frágiles lados.
Circuncida los poros que respiro
el aire mezclado de tu polen
morena rosa sin espinas.
Habla el cristal
son huellas de tu nariz
oliendo la distancia de lluvias,
vacuos senderos
donde me encontrabas.
Cada lágrima de pétalo
es un pedazo de ti que recojo
para a/r/marte
sobre mis escamas.

14 comentarios:

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Preciosas palabras Daniel...
Un gusto siempre tropezar con este rincón.
Cariños!

Daniel dijo...

Mucho Sol este domingo, es muy bueno eso para la poesía.

Mil gracias por llegarte.
Cariños hasta vos.

cristal00k dijo...

Ésta, especialmente bella. Hoy que tengo tiempo, me voy de periplo hacia atrás...
Besos.

LEON PLATA dijo...

Nutrido de mediodía, leo este poema, y creo conocer el sabor de ese trago melancólico, que además inunda la mente de sereno ánimo para seguir creyendo en la poesía...

Es un poema muy bien logrado, muchas gracias Daniel por publicarlo.

Abrazo.

Antonio Javier Fuentes Soria dijo...

Daniel, veo que en este tiempo de ausencia no perdiste la magia que me hizo adicto de tus letras en mundopoesia. Enhorabuena por este poema.

Daniel dijo...

Gracias amiga Cristal por volver, se te extraña. Aunque no leas tu saludo es más que importante.

Besos.

Daniel dijo...

Gracias León por tu generoso comentario, también estimulas a crecer eso es impagable.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Antonio, la ausencia llevó y trajo nuevas formas a mi interior, la esencia no se pierde y no significa que la mía sea buena, sino que sigue inmutable y aprendiendo para enriquecerla.

Gracias por tus palabras que alientan.

GOGO dijo...

" hasta el olvido te recuerdaa"

lujito poetaaa..!!

da gusto leerteee..!!

mi afectooo...!!

Daniel dijo...

Muchas gracias poeta por tu visita. Un gusto conocerte.

Mi abrazo.

La abuela frescotona dijo...

de los amores buenos quedan bellos recuerdos,que bonitos son los tuyos, mi querido Daniel. un abrazo

Daniel dijo...

No hay que borrar nunca los buenos recuerdos, mantienen viva alguna llamita interior, eso creo.

Mi abrazo y gracias

Clara Schoenborn dijo...

Daniel: hace rato no venía por aquí. La otra vez decías de esa vocación de tristeza, tengo mis teorias. POr ahora ella sirve infinitamente para conjugarla con esa destreza poética que posees y que nazcan versos iluminados como éstos.

Daniel dijo...

Clara, cualquier teoría que tengas sobre mi vocación será correcta. Gracias mi estimada amiga, tu compañía es esperada.

Un beso hasta vos.