domingo, 4 de octubre de 2009

La sexta luna



Casi muere el quinto mes,
ya se fue agosto y se llevó una vida,
la primavera de septiembre sin flores
espía a la espera,
no sé que espera,
quizás otra luna de abril renacida,
un quinto cuarto menguante
en terrazas regadas
con aguas de cocos.

Mientras tanto arriba
en el sexto balcón de octubre,
hay una sonrisa atrapando
las hojas de un ciprés
que no terminan de caer.

4 comentarios:

La abuela frescotona dijo...

seguro el cipres se dejara atrapar... que bonito ser el motivo de una sonrisa

Daniel dijo...

Ya no está quien detenga la caída de esas hojas.
Gracias Abuela.

reltih dijo...

siempre en ti todo ese mundo de sensibilidades. un abrazo amigo

Daniel dijo...

Gracias, que bueno es verte por aquí. Tu expresividad en los comentarios es sensacional, le das vida a cualquier inexpresivo poema.

Un abrazo para vos.Full...ja