lunes, 5 de octubre de 2009

Rueda la piedra

Te hablo de amor hasta la locura de la piedra
que rueda sobre la memoria fresca,
moliendo horas insensibles
y tú ni te enteras.
Pero cuando te amo
no me nace la tristeza ni la angustia,
tampoco tengo razones para llorarte,
de igual entonces lágrimas brotan
cuando imagino la locura de la piedra;
otro día muere
y tú ni te enteras.

2 comentarios:

La abuela frescotona dijo...

los amores secretos suelen depararnos momentos de desilusion- un abrazo

Daniel dijo...

Hasta un amor descubierto pasa inadvertido.
Un abrazo