domingo, 11 de octubre de 2009

Imaginario



Con nocturnos pasos anhelantes
caminaba contando las baldosas
dibujando su rostro en la vereda,
alguien interrumpió su aire
no se dio vueltas para ver quién era.
Se detuvo en el entrecejo
justo encima de una baldosa floja,
brotaron lágrimas
debajo de ella
y dibujó un pañuelo
desde su cabellera.

Con el cordón de la acera
un collar de madreperla;
robó dos luces verdes de semáforos
le puso vida a sus ojos;
sobre su estilizado garbo
dos piernas de siempre verdes
prolongaron su cadera;
como cálidos brazos
tomó prestado
dos gajos de madreselvas;
bajó la luna menguante para su sonrisa,
y se tendió a su lado
a dormir con ella.

12 comentarios:

Magdalena Albero dijo...

¡Qué belleza!
Me dejas sin palabras. Sólo gracias por poder leerte.

Leyddy Dhianna Reynoso Caraballo. dijo...

Hermoso, hermosos versos Dani, cuanto encanto poseen tus palabras, amor, nostalgia... Un fuerte abrazo Dani, gracias por estar cerquita, por tu apoyo, se te quiere en grande...

Muchos besitos...

Pilar dijo...

buenass un placer pasear por tu mundo, gracias x leerme un besoteeee

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Precioso poema muchacho...
Caiños!

La abuela frescotona dijo...

nunca pense que de una baldosa floja saliera algo tan bello.... si supieras las cosas que les digo los dias de lluvia.....

Daniel dijo...

Magda; eres muy dulce, siempre generosa conmigo. Gracias por tu compañía.

Besos

Daniel dijo...

Leyddy; mis sueños que siguen buscando las formas perdidas.

Te quiero niña, también estás mu cerquita, siempre...

Gracias.

Daniel dijo...

Pilar, me atrae tu imaginación, tienes frescura.
Gracias por llegarte.
Besos.

Daniel dijo...

Sol; gracias preciosa muchacha por llegarte y por lo de muchacho, quién pudiera volver a serlo.

Cariños.

Daniel dijo...

Cuenta que salen debajo de tus baldosas, seguramente tienes historias bellas que contar.

Gracias amiga, mi abrazo.

Due® dijo...

la imagen del robo de esas dos luces es un enorme poema que acompaña a tu excelente poesia....

un abrazo fuerte

Daniel dijo...

Francisoco, gracias por acercarte.

Mi abrazo, estimado poeta.