sábado, 29 de agosto de 2009

Para su recuerdo

Es tarde ya;

enciendo mis ojos para ver el cielo
y una lágrima larga me dice…
no hay más momentos,
es tarde y cuánto lo siento,
y yo aquí parado
tratando de ver la cara oculta de la roca
llamada luna,
allí donde quedaron
los últimos brillos del sueño apagado y…

es tarde ya.

Mis manos extienden su adiós,
toma los besos
que no fueron besados,
quedaron en el aire flotando;
los guardo en un bolsillo
para que no sean usados
serán para su recuerdo
el mejor regalo.

2 comentarios:

Paulus Van Moratem dijo...

Nunca crei la frase nunca es tarde...
A veces ciertamente es tarde.

Este poema me recuerda, me llena de nostalgia, ese anhelo a beso que no fue besado. Aquello que nunca sucedió, es tarde, y queda en recuerdo.

Maravilloso de preincipio a fin, ese final me mata.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Muchas veces es tarde, y aunque se intente, no hay regresos y acá los besos dados fueron muchos, solamente que han quedado muchos más sin dar.
Gracias Paulus, besitos, un gusto verte.