domingo, 28 de junio de 2009

Tanto leño húmedo

Y te violan a conciencia
aunque no eres puta,
te arrojan piedras a la cara
porque eres justa,
no comprenden
no entienden
y amas y eres parte de todos
y de ti nada;
ingenuidad manifiesta,
vapuleada inocencia,
es tu tristeza la que me duele,
la que me aferra las manos
para no derrumbar paredes
a golpes de palabras y de conciencia.

Y sigues a dormir, silencioso dolor
que meces en tu almohada,
la inconsistencia de un amor
ajeno a tus ganas de amar,
distante de tu corazón,
cercano al egoísmo poseso
que lastima,
que cercena tus sueños,
los llena de espinas
que brotan hacia dentro;

y porque te amo me freno,
muerdo mis venas
para no ahogarme en las ganas
de incendiar tanto leño húmedo
que no sirve porque es humo
que sube y no ve el suelo,
en el que yaces y te apagas
lentamente y en silencio
abrazada a la pena;
muriendo, muriendo.

2 comentarios:

El gato escondido dijo...

Buf, sin palabras, pero que gusto es pasearse por aquí de vez en cuando.

Daniel dijo...

Es tu casa bella amiga, está todo a tu disposición. MI abrazo.