jueves, 24 de septiembre de 2009

Extracto

Te miro impávido
en el embrujo enajenado
que me provocas,
como si asombrado mirase
diez amaneceres el mismo día
mientras recojo tus hojas
para a/r/marte.

4 comentarios:

La abuela frescotona dijo...

los embrujos trastocan la realidad,quien tuviera uno como el tuyo.....te abrazo amigo mio

Daniel dijo...

Trastocan los tiempos dormidos, los movilizan, y es bueno.
Otro abrazo, amiga.

Clara Schoenborn dijo...

Daniel como llegas de bien al punto efervescente donde tocamos al ser amado. ¡Me encantó!

Daniel dijo...

Gracias Clara; cuando creemos que un te amo es insuficiente existe la poesía, que no es un artilugio sino otra manera de amar, una extensión de nosotros.