jueves, 24 de septiembre de 2009

Y fue ella

/ Bastó el beso efímero de un te quiero
y se rindió a sus pies /

A sus años, quién diría,
cicatrizar las goteras de su vetusta morada,
y fue ella, fortaleza granítica
con su ternura de niña.

El amor...

A mis años.
¡Sí señor! A mis años...

¡Quién lo diría!

2 comentarios:

La abuela frescotona dijo...

el amor sin dueño y sin edad...puede sorprendernos, muy asombradas palabras, te abrazo¡

Daniel dijo...

El amor...los misterios...
Un abrazo y gracias.