sábado, 12 de junio de 2010

En latidos




Son mis deseos rebeldes
los que anhelan el nácar de ti
el fruto rojo de tu mar negro,
monte de un faro amanecido.

Te presiento;
emancipadas manos
en el ventral desarrollo del aire,
médula del tiempo,
polvo y escamas
de un abrazo en remembranzas;
mujer de lino, de velas izadas
altar de mi sino envejecido.

/Te entrego en piel y huesos
las cadencias musculares -en latidos-
un corazón corrompido, malhumorado,
enojado con sí mismo/

Revive la carne;
el alma partió hace tiempo.

12 comentarios:

reltih dijo...

ufffffffffff, puta madre!!!!! AQUÍ HAY POESÍA Y DE LA BUENA, ESO ES POETA!!!
un abrazo

Paco Alonso dijo...

Hermoso poema el que nos acercas Daniel.

Gracias por compartir.

Un calido abrazo.

MarianGardi dijo...

Daniel que pena me dio que ese cuerpo perdiera su alma y se quedó en el pellejo y un saco de huesos.
Besos

Daniel dijo...

Gracias amigo reltih, solamente delirios.

Un abrazo para vos.

Daniel dijo...

Hola Paco, un gran placer volverte a ver.

Mi abrazo.

Daniel dijo...

Marian, es verdad; da pena y para peor intenta escribir poesías.

Besos y gracias.

Perfecto dijo...

Un buen poema: armonioso, de onda lírica.
Enhorabuena, Daniel.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Gracias Perfecto por tu regreso, un placer verte.

Mi abrazo.

SONIA dijo...

De verdad es un halago pasar por tus ketras Daniel,poeta dejas esa sensación de saber teniendo la certeza a no equivocarnos ,al releerte se disfruta igual...aplaudo tus versos con escuela para quienes disfruten de leerte.,Un gran saludo

Daniel dijo...

Sonia; es tu presencia halago inmenso para mí. Gracias siempre.

Saludos.

cristal00k dijo...

El alma, siempre viajera...

Daniel dijo...

¿Dónde estará por estas horas?

Besos.