viernes, 9 de abril de 2010

Cuando mi hombro te inventa




No sé quién eres
si tus huellas van o vienen o viceversa;
hasta a veces pienso que no existes
más que en mis hombros
cuando te invento hablándome al oído.

Pero respiras, siento tus pulsos,
en la misma pendiente que abraza mi garganta
cuando cierras la ventana
y el día se alarga
hasta el tiempo de volver a rozar tu misterio,
donde otra vez vuelves a ser suspiros
que aprehendo entre mis dedos;
en la afinación de mi lengua
que repite tu canto
besándome al oído
cuando mi hombro te inventa.

Un día de estos
se me dé por confesarte;
quién sabe...
hasta puede que te bese.
Mientras tanto
cuido la rosa que te extraña.

10 comentarios:

MarianGardi dijo...

Seguro que está ahí suspirando por tu corazón y tú la sientes y la presientes.
Bellisima y emotiva poesía, que toca lo más hondo.
Un abrazo

La abuela frescotona dijo...

Imagino a mi amor y deseo, en figura imaginaria, como tu escrito, hablándome tan cerca, apoderándose de mi hombro y mi cuello, que cosas puede imaginar el deseo ¡¡¡
Tu, mientras sigue cuidando la flor..
Un abrazo mi querido amigo Daniel, no vengo tan seguido por mis nietos, están todo el día en casa, y tengo que escribir de noche, cuando ya se apagan las pocas luces. Me siento los fines de semana a visitar amigos. Un cariño

reltih dijo...

tus imágenes son tan reales que, se siente los susurros. tremendo escrito Poeta!!
un abrazo

Clara Schoenborn dijo...

Siempre es un placer leerte porque tu poesía es original y muy propia. Un abrazo.

Daniel dijo...

Quizás en algún lugar del mundo haya alguien suspirando, quizás, más allá de mis deseos.

Gracias María por tu presencia. Un gusto verte.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Entiendo abuela, seguramente no es fácil ser abuela, más allá de lo placentero que debe ser, lo que equilibra bastante.
Gracias por volver. Me gusta.

Daniel dijo...

Son reales mi querido amigo reltih; así se sienten cuando los escribo. Gracias por seguir.

Un abrazo.

Daniel dijo...

Muchas gracias Clara, son siempre salidos del corazón, adornados para que parezcan más bellas. A veces lo logro.

Un besote para vos.

Céu de Buarque dijo...

Es algo mágico tener la sensación de que allí afuera está esperándonos esa personita que tanto necesitamos. Imaginarla, creo yo, es en parte mandarle señales de humo para que nos encuentre, cuánto más estos versos... que son como un imán.
Besos, espero que ahora sí no se borre.
C.

Daniel dijo...

Siempre hay alguien afuera esperando por nosotros y nosotros esperando pro ella. Lo difícil es coincidir, a veces un libro de poemas alcanza.

Gracias mi Céu por regresar.
Besos.