martes, 23 de febrero de 2010

Fisuras



De pronto digo mansedumbre
y aparece una boca austera llena de hambre;
me besa la nostalgia, abraza lo irreconciliable,
fatiga con creces las bisagras de mis ojos
y salvajemente tierna me devora la ausencia.
Por un instante soy vulnerable.

8 comentarios:

Chiqui Abreu dijo...

Precioso!
El beso de la nostalgia tiene esa quietud que abriga, pero sacude el alma.
Besos,
Chiqui.-

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Todos somos tan vulnerables, que el leve pinchazo de del extremo de una hoja seca podría fisurarnos y quebrarnos en mil pedazos.
Precioso poema, Daniel. La imagen que elegiste, muy ilustrativa.
Cariños!

salvadorpliego dijo...

Excelsa la imagen que creas con estos versos. Te felicito.

Un placer leerte.

reltih dijo...

puta madre, esta baina me arrastró!!! uffffff fulll texto. me tramo.
un abrazo amigo

Daniel dijo...

Tal cual mi querida Chiqui, y a veces me vuelvo vulnerable.

Un besote grande.
Dann

Daniel dijo...

Mi estimada Sol; podemos ser los extremos o la indiferencia, pero todo de alguna manera nos vulnera, muchas veces no lo reconocemos.

Un beso.

Daniel dijo...

Gran poeta Salvador, infinitas gracias.

Daniel dijo...

Amigo retltih; gracias por prenderte.
Mi abrazo