miércoles, 7 de julio de 2010

Desorbitada




Ella vino de la nada
tocó el techo con su ego
lavó sus manos en las rosas
rozó unos labios
de un te quiero de espinas.

/Luego partió. Fue un instante/

Escapó dejando agujeros negros
en el planeta de los simios.

Surca su órbita de espinas
en el cielorraso de estos ojos.

8 comentarios:

MarianGardi dijo...

Tristes y hermosos versos.
Ella marcho y dejo su negra huella.
Besos compañero de letras

reltih dijo...

DEFINITIVAMENTE ERES UN GRANDE!! QUÉ TREMENDA POESÍA, POETAAAA.
UN ABRAZO

Óscar dijo...

"/Luego partió. Fue un instante/"

Me gusta cómo introduces esa pausa o acotación, rompiendo el ritmo. Dices mucho con poco. Lo del "planeta de los simios" me ha llamado la atención.

Gracias por tu último comentario en mi blog. Eres muy amable. Saludos, Daniel.

La abuela frescotona dijo...

HAY AMORES TAN DOLOROSOS, QUE DEJAN HUELLAS EN LA CARNE,ELLOS SIGUEN SU RAUDA BÚSQUEDA, DE AQUEL QUE CALME SU DOLOR...
AY DE MI QUE ME PIERDO TUS VERSOS, POR VAGAR EN LA RED, TE ABRAZO QUERIDO DANIEL, GRACIAS POR RECIBIRME

Daniel dijo...

Marian: gracias por tu linda visita.

Beso.

Daniel dijo...

Poeta reltih; gracias por tu siempre generoso comentario; mi abrazo.

Daniel dijo...

Hola Óscar; ese verso que observas es un estado de incomprensión, de incapacidad para entender. La frase salió así y bueno, me pareció bastante loca.

Gracias por llegarte. Saludos.

Daniel dijo...

Abuela; de nata te pierdes, el mundo es amplio y hay demasiado por descubrir.

Mi abrazo y gracias.