viernes, 31 de diciembre de 2010

Devaluado

Soy pobre,
pero te he dado
mi riqueza en letras.

Alguna que otra miseria
contaminó mi poesía;
es inevitable cojear los ojos
cuando la sal adultera.

Tan pronto
como recojas esta hoja
y descifres estos garabatos,
seré un indigente más
en el cesto de la basura.

No es tan rentable
la vida de un poeta.

2 comentarios:

Leyddy Dhianna dijo...

Mi Dani estos versos vuelven la distancia añicos, se perciben en la piel con una cercania tan extraña.

Un fuerte abrazo.

Daniel dijo...

Extraña y bella cercanía mi niña. Gracias por estar.

Otro abrazo y mi cariño.