miércoles, 30 de julio de 2008

Soñarte siempre soñarte

Cuando eras sólo un deseo seguí tus caminos,
inconscientes, duros, inciertos,
eras el sueño pretendido de mi amor,
huérfano de respuestas y de afectos.

Cuando llegaste eras,
la pretendida realidad imperecedera,
la mansedumbre del sueño,
la servidumbre del alma que se entrega.

Beso el beso que dejaste en mi almohada aquella noche,
aquel que muta lo sueños que desean encontrarte,
entre el abismo oscuro que te sueña
y la realidad de la luz cuando siento que te alejas.

Cuando te fuiste al fin de la noche de mis sueños,
la realidad me despierta y veo ausente tu presencia,
el sueño sólo era un sueño, otro sueño que se aleja.

El beso es huella, el sueño sueña.
Mi corazón poeta pide por tu vuelta,
cuando la ansiedad de verte sueña que te sueña.
Mi sueño será esperarte aunque la noche me duerma.

2 comentarios:

Chiqui Abreu dijo...

Precioso, Dann, es imposible dejar de soñar!
Ya sé lo que dices sobre el cierre, pero en verdad me cautivó, ufff, tremendo!!
Besos,
Chiqui.-

Daniel dijo...

Gracias mi Chiqui, es posible dejar de soñar.

Besitos.