miércoles, 13 de agosto de 2008

Ingenuo amor

Ingenuo amor, te creíste el elegido,
que tú eras el dueño de todos sus suspiros,
que eras la energía que aceleraba sus latidos.

Arrogante amor, dueño de su nada y de su olvido,
dueño de su espera, pero no de su destino.

Dime ¿Qué creíste cuando se cruzó en tu camino?
Que al hacerle el amor ¿Estabas en su corazón metido?
Si sólo fuiste un respiro de su abrumador hastío.

Ingenuo amor, el muro que hoy lamentas
se estrelló en tu rostro y lo hizo añicos.

Escupitajos de flechas se clavaron en tu pecho,
envenenadas de burlas y sarcasmos mal paridos.

Se rieron de tu ingenuo amor enceguecido,
te patearon el trasero de animal malherido,
te arrojaron como tiesto y te dejaron vacío.

Por eso cuando despiertes a tu corazón partido,
tírate de las orejas como señal de castigo,
júrate hacia dentro que nunca serás vencido,
que nadie más en tu pecho volverá a clavar cuchillos.

4 comentarios:

Chiqui Abreu dijo...

Te imaginas qué sucedería si todos nos negamos a vivir después de una explosión de dolor??
Sería una lamentable estupidez!!
... Menos mal que a veces la insensatez nos hace más valientes!
Besos,
Chiqui.-

Daniel dijo...

¿Te parece que la insensatez es síntoma de valentía?

Besitos mi Chiqui.

Chiqui Abreu dijo...

A veces...
Todo depende, la sensatez casi siempre nos ata con sus ordenados hilos, y terminamos cortándonos las alas para no volar.
Besotes,
Chiqui.-

Daniel dijo...

No creo que sea la sensatez, creo que es la imprudencia de dejarnos estar o de pensar demasiado. Eso nos quita agilidad.

Besitos.