sábado, 2 de octubre de 2010

Sobre tu sombra

Tu risa crecía y crecía hasta volverse lengua;
desprendía los botones de mi hambre,
bebía en tragos largos mi piel
hasta volverme hombre.

Crecías dormida en los colchones de mis cejas,
yo robaba el sueño de a gotas
cuando mis labios se ungían de tus lágrimas;
quizás soñabas conmigo
y te abrazabas a mi ausencia.

/ No ha sido en vano dormir sobre tu sombra /

2 comentarios:

Chiqui Abreu dijo...

Nada es en vano, mi Dann, tu poesía es una clara muestra de que toda sombra nace de la luz.
Te quiero un montón!
Chiqui.-

Daniel dijo...

Me quieres, te quiero ¿qué más puedo pretender por mis delirios?

Gracias mi bella amiga; sos la luz que garabatea en mi oscuridad.

Dann.