lunes, 20 de octubre de 2008

Cuando estoy contigo, cuando no te tengo

En la incontinencia fluctuante de la espera,
el reloj testigo certifica en tu regreso,
que la medida del tiempo es la misma,
cuando estoy contigo y cuando no te tengo.

Te amo mujer en tus silencios,
en la distancia eterna de los tiempos,
ese que te sostiene dentro mío,
sin claudicar cuando me acechan miedos.

Porque eres el amor enraizado,
con raíces profundas en mi pecho,
y que ningún temblor socavará
las riendas que te sujetan a mi suelo.

Te amo mujer cuando estás tan lejos,
porque eres el todo que poseo,
cuando juras con tus besos que me amas,
cuando estoy contigo y cuando no te tengo.

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