lunes, 22 de marzo de 2010

Cinco minutos




Elegía de vientres anexados
implorando dos toques de cesura,
duelo de sábanas
pintadas de transparentes huellas.

El silencio pintó agujas en los ojos.
Un cielo de terrazas caía del abandono
y una cola de esperma flotaba sin su cuerpo,
moría suavemente el éxtasis,
arrollador génesis abortado.

Cinco minutos aplacaron la urgencia,
las agujas clavadas entre las costillas del tiempo
sucumben como gigantes tótems
en las espaldas indiferentes.
Inexorable el tiempo acaba.

Se duerme mirándose
entre dos coordenadas extraviadas
en el meridiano del vetusto deseo;
la absurda mentira
del amor eterno.

8 comentarios:

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

La absurda mentira..
Se lee lento, con la pesadumbre que necesariamente transmite, con el hastío de las soledades abrumando las palabras.
Excelente poema, como siempre.
Cariños Daniel!

vuelo de hada... dijo...

Cuando nos negamos a creer que no sea eterno en realidad sufrimos mas por el aferro.
Excelentes versos aunque duelen.
Un abrazo Daniel.

reltih dijo...

si mi apreciado amigo, hay amores que llegan en paquetes abstractos.
un abrazo, poeta.

Clara Schoenborn dijo...

Hay tantos momentos que parecen amor, aún los que parecen eternos. Muy buenas imágenes en tu poema, me han encantado y las he leído varias veces. Un abrazo amigo.

Daniel dijo...

Es lento y ocioso como la lenta agonía del deseo. Gracias Sole por volver.

Un beso.

Daniel dijo...

Hada tienes razón, también tratamos de improvisar estímulos para levantar el ocio; sin sentido cuando ya no hay nada que regar.

Un besote y gracias por volver.

Daniel dijo...

Adolfo, gracias por leer esta lenta locura de la nada.

Mi abrazo.

Daniel dijo...

Gracias Clara por tu valentia de leerlo varias veces.

Mi abrazo afectuoso.