sábado, 29 de noviembre de 2008

Los besos que me faltas

Con esta ausencia de besos sobreviene la mañana,
enrarecida en el aire por la brisa que me faltas;
del susurrado te quiero cuando ayer me despertabas,
seduciéndome la vida con el roce de tu alma.

Con esta ausencia de besos ¡Ay amor!
el dolor de la abstinencia me acorrala,
los fantasmas viscerales se retuercen
y mis labios resecos: sedientos te reclaman.

¡Ay amor, dolor del alma! Bésame pronto te ruego,
quítame esta angustia prensil que me atenaza;
se asfixia el aire en el pecho y el llanto en la garganta,
cansados de implorarte por los besos que te guardas.

Un beso de tus labios necesito; solo uno.
Que me ayude a soportar día tras día,
la insoportable ansiedad que me tortura
y el bullir de la sangre como espinas.

¡Ay amor! Devuélveme los besos que me faltas.
¡Ay dolor! Devuélveme la vida

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