viernes, 23 de enero de 2009

Belleza efímera

Venimos del mismo origen
genes de una misma madre;
tú eres la belleza de su cuerpo
yo tubérculos deformados.

De ti han escrito mil poemas,
mil pintores te han honrado,
eres la más bella de las bellas,
yo debajo de tu sombra ignorado.

En las manos de los hombres,
eres elogio corolario del amor,
yo el protector que esas manos
no violen tu belleza con dolor.

Manos que superan mi barrera
en vano intento que no te hieran,
y te arrancan en lagrimas de savia
y a la muerte segura te condenan.

Y vienen otras a suplir tu vacío,
el mismo ritual, el mismo sino,
mientras tu belleza de rosa es efímera,
mi torpeza de espina sigue su camino.

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